Cuando se va a contratar un crédito hipotecario, existen diferentes puntos que se deben tomar en cuenta antes de firmarlo, uno de ellos, quizás el más importante, es considerar la tasa de interés que ofrecen las instituciones financieras.

Las tasas que existen en el mercado son fijas, variables y mixtas, las cuales pueden ayudar al momento de amortizar una hipoteca. Cada una puede resultar conveniente dependiendo del estatus de las finanzas del usuario que la vaya a solicitar.

Cada una de las tasas tiene sus ventajas y desventajas, por lo que es necesario que analice bien todas las opciones para elegir la que más se adapte a sus necesidades.

Aunque la mayoría de los bancos ofrece la opción de tasa fija en la firma de un crédito, existen instituciones como sociedades cooperativas de ahorro y sofomes que cuentan con tasas variables para el pago de la hipoteca.

Especialistas inmobiliarios advirtieron que este último tipo de tasa no es recomendable para todas las personas, solamente para aquellas que cuentan con conocimientos de temas financieros, a quienes les puede resultar benéfico contratar un crédito con algunas condiciones.

Ventajas de una tasa fija

Arturo Rosales, director de Finanzas de la plataforma inmobiliaria Homie, explicó que una tasa fija es aquella que se mantiene estable durante la temporalidad del crédito hipotecario y se fija desde el principio de la firma de contrato, lo cual sirve para tener certeza de la cantidad a pagar durante toda la vida del crédito y agregó que, en promedio, rondan entre 8 y 12% en el mercado.

Sin embargo, aunque la tasa fija es estable, también tiene desventajas. David Hoffs, director de Estrategia de QuieroCasa.com, indicó que uno de los inconvenientes de éstas es que si las tasas de interés en el mercado comienzan a bajar, ya no se podrá modificar y no le convendrá al cliente.

Ventajas de Tasa Variable

En el caso de una tasa variable, Rosales detalló que cambia durante la vida del crédito, ya que se basa en la tasa de interés interbancaria (TIIE), la cual se modifica todos los días.

Agregó que éste es el principal factor por el que en las hipotecas de este tipo varían en el monto de la mensualidad de un mes a otro; y cuando las tasas de referencia bajan, los pagos de la casa disminuyen, pero si las tasas de interés base suben, las mensualidades aumentan.

El directivo explicó que una tasa variable es buena si la persona tiene una solvencia financiera adecuada y si tiene una capacidad de pago superior al pago de la mensualidad del crédito hipotecario.

Abundó que este tipo de tasas son tomadas por personas que tienen conocimientos financieros y la facilidad de liquidez para solventar este tipo de créditos en caso de que el interés suba, lo cual es una de sus principales desventajas.

Entre las ventajas que sí puede tener, está que la tasa se puede ajustar de acuerdo con el movimiento del mercado financiero y esto permitiría liquidar más rápido y resultarle más barato que si lo hubiera contratado con una tasa fija.

“Las tasas variables pueden ser más competitivas y atractivas, pero conllevan más riesgo a largo plazo. Con una tasa variable puede que el cliente esté desprotegido y si hay incertidumbre económica puede resultar mucho peor, si el Banco de México reduce las tasas, en este tipo de situaciones le conviene”, aseguró.

Arturo Rosales señaló que una tasa mixta es un tipo de tasa que mezcla un periodo del plazo con tasa fija y el resto con tasa variable. Es decir, por un tiempo el cliente paga con tasa fija, por lo que sus cuotas no cambian, pero al cumplirse esta primera etapa la tasa pasará a ser variable, por lo que podrá ser reajustada y actualizada y, en consecuencia, modificará el valor de la cuota del crédito siempre que ésta cambie.

Elija la mejor

El directivo de Quierocasa.com explicó que la diferencia entre una tasa fija y variable es que con la tasa fija no hay ninguna razón o elemento que haga el pago mensual que hace el cliente cambie en el tiempo y agregó que una ventaja de este tipo de tasas es que permite a los clientes planear sus finanzas y gastos para hacer frente al pago de una hipoteca.

Mientras que con una hipoteca con tasa variable, si bien puede que las tasas se ajusten con el tiempo, si éstas suben, resultaría perjudicial para el cliente.

“Si la tasa comienza a subir, pero el cliente se esfuerza mucho por sacar este crédito hipotecario, esta tasa puede salirse de control para sus finanzas personales e incluso, puede perder el crédito”, aseveró.