Cuando alguien adquiere un inmueble a crédito y después de algún tiempo desea vender su propiedad sin haber liquidado el préstamo, seguramente habrá quien desee adquirir dicho bien bajo un esquema conocido como traspaso.

En ese caso, lo recomendable es hacer del conocimiento del potencial comprador sobre la existencia de la deuda y la garantía hipotecaria existente, por lo que habrá de contactar a su acreedor para solicitarle alguna alternativa.

De acuerdo con el Colegio Nacional del Notariado Mexicano, existen dos opciones para que una persona que contrajo un crédito hipotecario pueda ceder el inmueble, con el fin de evitar irregularidades en la transacción.

En un comunicado, el organismo indica que una opción es plantearle a la institución acreedora que el comprador desea continuar pagando el crédito, subsistiendo su correspondiente garantía hipotecaria.

En este supuesto, si el acreedor acepta como nuevo deudor al posible comprador, se instruirá a un notario público para que ante su fe se otorgue la escritura de compraventa y su correspondiente reconocimiento de adeudo y sustitución de deudor. En este caso, habrá que analizar las nuevas condiciones crediticias bajo las cuales la entidad acepte al nuevo deudor.

Otra opción es liquidar la totalidad del crédito, por lo que el deudor deberá pedir un corte-saldo del monto contratado a cierta fecha para poder pagarlo.