Pasadas las celebraciones de fin de año, llega la famosa cuesta de enero, en la que negocios como las casas de empeño registran un importante repunte en el número de visitantes que acuden a dejar sus prendas a cambio de algo de dinero que les permita enfrentar los gastos posteriores a las vacaciones.

Luigi Galli, director general de Prendamex –una de las casas de empeño más grandes del país con más de 900 sucursales-, refiere que es precisamente enero, junto con la Semana Santa y el regreso a clases, una de las temporadas pico para el negocio prendario.

En entrevista, refiere que en el caso de Prendamex, en años anteriores se han tenido aumentos entre 10 y 15% en el número de prendas empeñadas por estas fechas, por lo que prevé que en esta ocasión las cifras se encuentren en niveles similares.

Precisa que la tendencia en el tipo de prendas empeñadas ha variado, pues ahora ya no sólo son alhajas las que se llevan, sino que se ha incrementado el número de electrodomésticos.

Hoy, siguen siendo mayoritariamente alhajas, pero la parte de electrónicos está tomando mucha relevancia. Ha habido repunte de todo tipo de electrónicos, principalmente plasmas, electrodomésticos menores, computadoras, lap tops, celulares y relojes , dice.

En el caso de Prendamex, Galli afirma que la tasa de interés que cobran fluctúa entre 5 y 7%, con plazos de un mes y refrendos de hasta 45 días, y precisa que cerca de 86% de los clientes recupera sus prendas.

NUEVAS REGLAS

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios, hoy día hay alrededor de 6,500 sucursales de casas de empeño en el país, pero de éstas, cerca de 1,500 son irregulares, es decir, operan como seudoprestamistas.

Para controlar este crecimiento desmedido y las consecuentes afectaciones a los clientes –como abusos en el cobro de interés y otras anomalías-, el Congreso de la Unión aprobó en diciembre pasado reformas a la Ley Federa de Protección al Consumidor, con lo que se ponen más reglas a este tipo de negocios.

Ahora, entre otras cosas, las casas de empeño deberán establecer un registro ante la Profeco; instaurar los formatos de los contratos de adhesión; garantizar al cliente la devolución de su prenda en casos de robo, extravío o daño; publicar el costo diario y mensual totalizado, y hacer del conocimiento de la autoridad judicial operaciones relevantes, entre otras medidas.

eduardo.juarez@eleconomista.mx