La fiesta del dinero barato está llegando a su fin. En el 2021 el Banco de México (Banxico) empezó a subir su tasa de interés de referencia.

Esa tasa de interés sirve, entre otras cosas, como base para determinar las tasas a las que los bancos prestarán dinero a sus clientes.

A raíz del impacto de la pandemia de Covid-19, el Banxico, que es el organismo encargado de definir su nivel, decidió bajarla. No fue un movimiento aislado. Los bancos centrales de casi todo el mundo hicieron lo mismo con el objetivo de abaratar los créditos y estimular sus economías.

México siguió esa tendencia. En agosto del 2019, previo a la pandemia, la tasa de interés de referencia del banco central se ubicaba en 8.25%, pero el organismo comenzó a reducirla paulatinamente hasta alcanzar un nivel de 4% en marzo del 2021.

Con la caída de la tasa de interés de referencia, algunos créditos, especialmente los de consumo en tarjeta de crédito también bajaron.

Por ejemplo, BBVA y Citibanamex, los bancos que tienen la mayor cantidad de dinero prestado a tarjetahabientes en el país, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, también bajaron los réditos que cobran a sus clientes.

Datos del Banco de México revelan que en marzo del 2020, la tasa de interés promedio para la tarjeta clásica Azul de BBVA tenía una tasa promedio de 106.9%, pero para julio de 2021 (que son las cifras más recientes) la tasa promedio estaba en 97.6 por ciento.

En el caso de Citibanamex, en su tarjeta clásica tenía una tasa de 78.6% en marzo del 2020 y bajó a 71.6% en marzo del 2020, aunque repuntó a 72.6 en julio de este año.

¿Se acabó la fiesta?

Sin embargo, la fiesta de las tasas bajas y el crédito barato no podía durar para siempre.

Gradualmente, el Banco de México ha subido su tasa de interés de referencia. Actualmente esa tasa de referencia está en 5.5% desde el nivel de 4% que mantuvo desde febrero del 2020 hasta junio del 2021. Y los analistas y autoridades prevén que siga subiendo.

Por eso, si usted está pensando en solicitar algún crédito, debe saber que algunos de ellos podrían subir próximamente.

“Al subir las tasas de interés de Banxico, puede aumentar el costo de financiamiento para las familias y empresas”, dijo Jorge Sánchez Tello, director del Programa de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef).

Las tarjetas de crédito, créditos de nómina así como los créditos revolventes empresariales son los préstamos más susceptibles a este tipo de movimientos en las tasas de interés de referencia del Banco de México.

Sin embargo, los créditos hipotecarios a tasa fija que se hayan contratado con anterioridad a estas alzas no son sujetos de estos vaivenes. Bajo este esquema, la tasa contratada es la tasa que permanece durante toda la vida del crédito.

“Aún así no se contemplan aumentos exagerados. Son aumentos moderados. En el crédito hipotecario siguen estando las tasas más bajas en 20 años. Así que sigue siendo una buena oportunidad para que las familias puedan adquirir un crédito hipotecario”, dijo Sánchez Tello.

ilse.santarita@eleconomista.mx