Más que acudir a las casas de empeño para obtener dinero que les permita terminar la quincena, muchos mexicanos empeñan sus prendas para cumplir sus propósitos de año nuevo, como emprender un negocio, estudiar inglés, liquidar deudas o hacer ejercicio.

El director general de Fundación Dondé, Javier Icaza, declaró que en primer lugar las grandes filas de antaño ya desaparecieron debido a que en la actualidad existen miles de casas de empeño por todo el país a las cuales pueden acudir los pignorantes, cuando en otras épocas había escasamente 30.

Además, dijo el directivo, en la actualidad el ciudadano mexicano es mucho más previsor con el dinero que recibe el fin de año. Incluso se ha podido notar en las diferentes casas de empeño que es en enero cuando acude un importante número de pignorantes a desempeñar sus valores, como uno de los propósitos de inicio de año para empezar sin deudas.

Pero un factor importante es que, en la actualidad, en enero el pignorante acude a la casa de empeño a efecto de obtener financiamiento para iniciar un pequeño negocio.

Éste, dijo, ha sido uno de los propósitos que las casas de empeño vienen a cumplir en la actualidad, por lo que ya se dejaron de ver las grandes filas y el porcentaje de incremento de préstamos al día es mínimo.

Durante un recorrido por diferentes casas de empeño del Distrito Federal, se observó un panorama de vacío casi total, aunque habrá que tomar en cuenta el factor del incremento de las casas, así como microfinancieras que prestan dinero al público. Eso ha hecho que esta actividad se distribuya entre más instituciones.

Aunque se prevé que la cuesta de enero continúe hacia finales del mes, cuando podría incrementarse el nivel de pignorantes, refirió, ese repunte para todo el mes sería de apenas un dígito.

No obstante, esperamos un poco más prendas de oro, porque el precio del metal ha disminuido; entonces el monto del préstamo que se hace es menor y la gente busca empeñar un poco más de prendas para obtener un mayor monto de efectivo .

El oro, dijo, es la prenda que más se sigue empeñando por tradición, ya que es de la que se obtiene el mayor beneficio; es decir, que más de 95% sigue siendo alhajas y relojes.

A Rocío Santamaría, quien lleva unas cadenas de oro y plata a empeñar, le interesa inscribirse a un gimnasio y quiere aprovechar el descuento que ofrece este establecimiento en enero, para lo cual requiere dinero de inmediato.