Para el investigador del departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana, Pablo Cotler Ávalos, las instituciones que ofrecen préstamos prendarios en el país son una opción de financiamiento complementario para toda la población en general.

Durante la presentación del estudio titulado El Préstamo Prendario en México, refirió que a cuatro siglos que estas entidades se crearon son, en algunos casos, mejores opciones que una tarjeta de crédito para afrontar algún tipo de emergencia.

“Las emergencias pueden ser desde que no tengo qué comer el día de hoy mi hija se enfermó o mi nieta tiene su fiesta de 15 años, es decir, para lo que uno quiera”, aseveró el también académico de la Universidad.

Asimismo, señaló que cuando se habla de este tipo de financiamiento, uno de los temas importantes es la tasa de interés por lo que investigó, censó y promedió las diferentes tasas de 18 empresas formales para poderlas comparar con algunos productos financieros que existen en el mercado.

“Cuánto cuesta empeñar una prenda, cuánto me van a cobrar de intereses y cuánto me hubiera cobrado un banco, son algunas preguntas. La cuestión con el banco es bien complicada porque si el señor Slim estuviera acá él no diría, pues a mí me cobran 7%, pero a una persona que gana 5,000 pesos en promedio eso no es lo que le van a cobrar (...) Si yo tengo una emergencia y si ya estoy en el límite de mi crédito lo peor que puedo hacer es recurrir al banco, tiene mucho más sentido un préstamo prendario, ciertamente podría ser caro; sin embargo, habría que verlo con respecto de qué”, comentó.

El rango de tasa anualizada de interés que tienen las casas de empeño va desde 52 hasta 88%, mientras que para una tarjeta de crédito con una línea de crédito de 6,000 pesos es de 38 a 97 por ciento.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) existen 10,506 establecimientos que ofrecen préstamos prendarios operando en 993 municipios en el país. Para los expertos, es una fuente de financiamiento que existe en países tan diversos como Estados Unidos, Indonesia, España y Chile.

Asimismo, Pablo Cotler indicó que el sector financia a una gran parte de la población, alrededor de 13 millones de personas al año que no cuentan con otro apoyo, otorgando créditos por un total de 42 millones de pesos.

“¿Cuál el perfil sencillito del típico usuario de un préstamo prendario? Número uno, el ingreso promedio es de 7,000 pesos, número dos, 82.5% tiene cuenta bancaria, eso quiere decir que no solamente se atiende a personas que están excluidas del sistema financiero, somos un complemento o competencia, pero la gente usa ambos productos, tres: 30% tiene tarjeta de crédito y cuatro, 45%, son trabajadores formales”, respondió.

El experto especificó que diariamente se otorga cerca de 1,100 préstamos; el promedio es de 1,600 pesos, cantidad que se integra día con día a la economía del país, lo cual señaló de trascendente.

Por otro lado, refirió que este tipo de préstamos es para todo tipo de clases sociales, ya que confirmó que en el centro comercial Santa Fe existe una sucursal que ofrece este esquema, “siempre pensé en entrar y nunca lo hice, quizás en parte porque qué tal si me ve mi hermana, mi primo o mi amigo, pero si lo hay, existen también casas de subastas que aceptan prendas, entonces muchas personas de clase A sí recurren a un préstamo como éste porque prefieren hacerlo antes de que la gente sepa que van a solicitar un crédito; sin embargo, el grueso del mercado está en otras clases”.

Javier de la Calle Pardo, representante de Nacional Monte de Piedad explicó que a nivel de América Latina sólo México tiene muy desarrollada la actividad prendaria. En Europa, refirió, están existiendo grandes cambios para tratar de ofrecerle a las clases altas una opción con este esquema.

CON ESTE ESQUEMA SE PUEDE AHORRAR

Por otro lado, el investigador indicó que este tipo de esquema también da la facultad de ahorrar, ya que quienes buscan algún celular, computadora, herramientas, electrodomésticos y joyería podrán conseguirlo a un precio accesible.

“En términos generales en este segundo mercado aproximadamente 25% de las prendas se pone a venta y dos tercios de éstas se logran revender al cabo de 60 días, pero déjenme ir más allá, ¿por qué se compran las cosas? Existen tres posibilidades, la primera es porque quiero comprarme un reloj bonito para usarlo, la segunda, es porque algunas personas compran para revender y la tercera posibilidad es para ahorrar”, confirmó.

Por último, Víctor Villalobos Mercado, director General de Montepío Luz Saviñón, Adolfo González de Castilla Roldán, representante de Presta Prenda, Juan Carlos Villareal, presidente de la Amespre, el representante del Monte de Piedad y Rafael Ochoa Morales, subprocurador Jurídico de la Profeco firmaron el Código de Casas de Empeño, donde reflejan el compromiso y los valores que poseen estas entidades formales.