La octava edición del Buen Fin, que se llevará a cabo del 16 al 19 de noviembre, traerá ofertas y promociones en diversos establecimientos tanto físicos como digitales, las cuales serán aprovechadas por los consumidores para adquirir productos o contratar un servicio.

Previo a realizar cualquier tipo de operación durante esos días, es necesario que los usuarios conozcan y calculen si cuentan con los recursos financieros necesarios para solventar los gastos por las compras que hagan, de lo contrario, la deuda podría incrementarse y se corre el riesgo de no poder saldarla.

Para ello, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda a los usuarios que primero identifiquen su capacidad de pago, es decir, el monto que pueden destinar de sus recursos para cubrir cualquier deuda y que ésta no afecte sus gastos personales.

Para poder calcular la capacidad de pago que se tiene, la dependencia indica que se puede realizar una sencilla fórmula que consiste en registrar los ingresos obtenidos y restarlo por los gastos fijos efectuados durante un determinado periodo de tiempo multiplicándolo por 0.30, cantidad que corresponde a 30% que los usuarios destinen para no incumplir con los pagos mensuales de la deuda.

Por ejemplo, si el ingreso de una persona es de 10,000 pesos y sus gastos fijos representan 3,000, nos da un total de 7,000 que multiplicado por 0.30 arroja 2,100, es decir, esa cantidad es la capacidad de pago que el usuario tendría.

Citibanamex aconseja que el porcentaje para hacerlo sea menor o hasta de 35% del ingreso personal o familiar, ya que de esta manera la probabilidad de incurrir en situaciones de incumplimiento de pago es mínima.

La Condusef recalca la importancia de tener un registro, ya sea escrito o digital, sobre los ingresos, gastos y deudas que cada usuario tenga, dependiendo de sus necesidades personales o familiares, ya que 56 millones de mexicanos no registran sus gastos.

Antes de solicitar un crédito es pertinente recordar los gastos recurrentes que se tienen como el pago de servicios, colegiaturas, tarjetas de créditos, préstamos personales, automotrices o hipotecarios, entre otros.

La dependencia señala que si sus ingresos son mayores que los gastos, se podrá hacer frente a cualquier imprevisto e inclusive adquirir nuevas obligaciones. Sin embargo si los ingresos son mucho menores que los gastos, es urgente adoptar medidas en el manejo de sus recursos financieros.

Diga no a las compras impulsivas

Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera de Citibanamex, indicó que durante esta temporada de descuentos la mayoría de los usuarios tiende a comprar por cuestiones impulsivas o emocionales y no mide si puede solventar gastos que no tenía contemplados.

Aseveró que en la mayoría de los casos, los consumidores no conocen la capacidad que tienen para poder endeudarse y adquieren compromisos cuando sus recursos son limitados.

Incluso, indicó, muchos gastan más de lo que pueden pagar y eso a la larga trae repercusiones como problemas financieros y con el Buró de Crédito.

“Si nos endeudamos o si usamos una tarjeta de crédito pero no sabemos usarla, en ese caso nos estaríamos descontrolando. Es importante que las personas llevemos un registro de cuánto gastamos diario. Si adquirimos una deuda por encima de nuestra capacidad, ¿cómo vamos a lograr ahorrar o generar más recursos para poder pagar? En muchos casos se convierte en una bola de nieve que crece y crece”, señaló.

Ordaz consideró que una buena herramienta es el uso de aplicaciones o alertas de diversas instituciones bancarias en donde se puede llevar un control y registro de en qué y cómo se está gastando.

“Ocurre que muchas veces no sabemos en qué estamos gastando, por eso es muy importante hacer una adecuada planeación y registrar todos los gastos para poder saber cuál es nuestra capacidad (de pago). Al final una deuda es algo que tenemos que pagar”, comentó.

Lo mejor es el efectivo

Joel Ruiz, director general de Kardmatch, aconsejó que si los usuarios no conocen qué tanto se pueden endeudar con sus tarjetas, lo mejor es que hagan sus compras en efectivo, pues se es más consciente de los precios de los artículos que cuando se paga con tarjeta.

Indicó que en caso de no controlar la capacidad de pago se pierde el control del monto de la deuda de tal manera que se use los créditos para completar los gastos personales, lo que genera que se pague menos de los pagos mínimos y un impago de la deuda, ascenderá hasta convertirse en un problema que impacte en su historial crediticio.

“El riesgo de no saber cuánto gastar es perder el control, empezar a pensar que completar la quincena con la tarjeta se empieza a volver algo cotidiano hasta que ya en el momento de que ya no puedas ni pagar el pago mínimo ya tienes el problema y eso te repercute en el Buró de Crédito y que ya no te vuelven a prestar hasta que termines de pagar tu deuda”, advirtió.

El directivo señaló que aquellas personas que sí conocen sus límites sobre su capacidad de pago en vez de adquirir más bienes o productos podrían invertirlo o ahorrarlo, lo cual le generaría rendimientos en un futuro.

“Una vez que se sabe cuál es la capacidad de pago, esos recursos podrían destinarse al ahorro o adquirir un crédito. Eso es una decisión personal, y cada usuario determina si desea comprar algo que le va a generar dinero, meterlo en una cuenta de ahorro o hacer una combinación de ahorrar un poco y destinar lo restante a un crédito, considero que lo mejor es destinarlo para el ahorro o como una inversión”, comentó.

monserrat.galvan@eleconomista.mx