Las recientes alzas en la tasa de referencia del Banco de México (Banxico) propician un entorno ideal para que los trabajadores ahorren de manera voluntaria en su administradora de fondos para el retiro (afore), debido a que el rendimiento de las aportaciones se potencia.

Recordemos que el ahorro voluntario es la aportación adicional al ahorro obligatorio (que realizan los empleadores y el gobierno) a la afore; actualmente el trabajador está comprometido a ahorrar sólo alrededor de 6.5% de su salario mensual, por lo que en su jubilación sólo contaría con una pensión equivalente a alrededor de 30% de su último salario, cuando lo recomendable es buscar una tasa de remplazo de 70%, para lo cual se necesita un mayor ahorro.

Cabe mencionar que, desde diciembre del 2015, el Banxico ha subido en seis ocasiones su tasa de interés; en ese entonces la tasa pasó de 3 a 3.25% y en el último ajuste, realizado el pasado 9 de febrero, subió para ubicarse en 6.25 por ciento.

El ahorro voluntario adquiere atractivo en este escenario ya que, antes de que comenzara el alza de tasas, los rendimientos de los ahorros eran marginalmente superiores a la inflación (de 2.13% en diciembre del 2015); con la tasa al alza, los rendimientos positivos reales son mayores.

Cuando suben las tasas de interés, el efecto económico es que se incentiva el ahorro por los rendimientos que se ofrecen y se desincentiva el consumo (...) Ahora tenemos tasas positivas por arriba de la inflación; el gran problema que se tuvo antes era que, al no tener (rendimientos de) al menos el valor de la inflación, el dinero perdía poder adquisitivo y se daba una orientación hacia el consumo , refirió Moisés Pérez Peñaloza, socio de PwC en Retiro Laboral.

Tener un esquema de tasas al alza, agregó, ayuda a que el ahorro voluntario tenga mayores rendimientos mediante el efecto del interés compuesto.

Un ahorro en tasas a 6%, a diferencia de 3% que tuvimos hace un año, es el doble de tasa, por lo que ayudará a complementar de manera mucho más eficiente, en términos de importe y de tiempo, el ahorro para el retiro , detalló.

Obtenga el máximo beneficio

Es importante saber que existen tres tipos de ahorros voluntarios: los de corto, mediano y largo plazo.

Según la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, los primero son recomendados para personas que quieran usar su dinero en un periodo corto, dado que puede disponer de su ahorro a partir del segundo mes.

En el esquema de mediano plazo, el ahorro debe permanecer invertido al menos cinco años, mientras que en el de largo plazo sus depósitos voluntarios deben permanecer en su cuenta hasta su retiro (es decir, a los 65 años), y además son deducibles de impuestos, un beneficio que los otros dos tipos de ahorro voluntario no tienen.

Debido a que sus ahorros permanecen más tiempo (y, por ende, ofrecen mayores rendimientos) y al incentivo fiscal que conllevan, cuando haga sus aportaciones voluntarias, el especialista de PwC recomendó optar por el esquema de largo plazo, eso sí, sin olvidar que también debe ahorrar para emergencias inmediatas, como para casos de enfermedad o desempleo.

Además, recuerde que ahora puede elegir la sociedad de inversión especializada en fondos para el retiro (siefore) en la que su afore invierte sus ahorros, por lo que puede explorar más opciones para elaborar una estrategia de inversión más robusta.

Si elige una siefore de mayor riesgo para su ahorro obligatorio, que invierte más en Bolsa, puede poner su ahorro voluntario en instrumentos más líquidos y seguros, tipo bonos gubernamentales, para compensar ese nivel de riesgo; de alguna forma puede mediar, con algunas limitantes, su composición global de inversión , explicó Pérez Peñaloza.

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