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Incertidumbre por T-MEC, reformas y riesgo crediticio, frenan inversión en México: Gurría
El exsecretario general de la OCDE advirtió que la posibilidad de una revisión anual del acuerdo comercial con Norteamérica, podría ahuyentar proyectos de largo plazo.

Participó en la la XLII Convención Regional Centro Occidente.
Guadalajara, Jal. La economía mexicana enfrenta un entorno de incertidumbre que amenaza las decisiones de inversión de largo plazo, en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el deterioro de la perspectiva crediticia soberana, la fortaleza del peso y reformas que han generado preocupación sobre la certeza jurídica, advirtió José Ángel Gurría, exsecretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Durante una conferencia en el marco de la XLII Convención Regional Centro Occidente organizada por el Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara Jalisco, el también exsecretario de Hacienda señaló que la revisión conjunta del T-MEC se ha convertido en uno de los principales focos de incertidumbre para la economía mexicana, debido a las señales que han surgido desde el inicio de las negociaciones.
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La posibilidad de que el acuerdo comercial contemple aranceles o se someta a revisiones recurrentes, advirtió Gurría Treviño, podría afectar directamente la confianza de los inversionistas.
"Dijo el señor Ebrard que iba a ser un acuerdo de Libre Comercio con aranceles. Buenos, o es un acuerdo de Libre Comercio o no es un acuerdo de Libre Comercio, pero con aranceles, no hay acuerdo de Libre Comercio", expresó.
“Que se puede convertir lamentablemente en una renegociación perpetua, año con año. Ya nos sugirieron que muy probablemente por ahí sea, pero yo espero que no sea así. Imagínense ustedes la incertidumbre que esto produce desde el punto de vista de las inversiones; ¿quién en su sano juicio va a invertir en un país que a lo mejor el año próximo ya deja de tener acceso al principal mercado del mundo?”, cuestionó.
El exsecretario general de la OCDE alertó que las discusiones sobre reglas de origen, contenido regional, disposiciones laborales, temas ambientales, energía, agricultura, acero y aluminio podrían derivar en mayores exigencias para México y provocar que proyectos de inversión, particularmente los de largo plazo, sean pospuestos hasta contar con mayor certidumbre sobre las condiciones de acceso al mercado norteamericano.
Perspectiva crediticia
A la incertidumbre derivada del T-MEC se suma el deterioro en la percepción de riesgo soberano del país.
"Estamos hablando además de que ya nos bajaron el grado de inversión. El suscrito, léase yo, se tardó 25 años en obtener el grado de inversión para México y lo podríamos perder en cualquier momento, sobre todo si seguimos trayendo bajo el manto de la Secretaría de Hacienda la deuda de Pemex", indicó el exfuncionario federal.
"Standard & Poor's nos acaba de poner en posición negativa en nuestro crédito. Serio asunto. Hay que recordar que el soberano normalmente tiene la calificación crediticia más alta; al perder México, el soberano, el grado de inversión, todo el sector privado quedaría bajo la nueva calificación crediticia más baja y en muchos casos, simple y sencillamente ya no tendrían acceso a los mercados financieros", advirtió Gurría.
Súper peso
Otro de los elementos que según Gurría genera distorsiones económicas, es la fortaleza de la moneda mexicana.
Indicó que la apreciación del peso ha impactado negativamente sectores estratégicos como las exportaciones, las remesas y el turismo.
Desde su perspectiva, el comportamiento del tipo de cambio también forma parte del conjunto de factores que limitan la competitividad de diversos sectores productivos y reducen incentivos para nuevas inversiones orientadas a la exportación.
Reforma fiscal
Además de los factores coyunturales, Gurría Treviño expresó que la ausencia de una reforma fiscal, es uno de los principales desafíos de México.
Señaló que el espacio fiscal del gobierno federal es cada vez más reducido debido al crecimiento de obligaciones permanentes como pensiones, programas sociales, participaciones a estados y municipios, así como el pago de intereses de la deuda pública.
Advirtió que los recursos presupuestarios disponibles para infraestructura, servicios públicos y proyectos de desarrollo son cada vez más limitados.
"Ya no le alcanza el presupuesto público. Ya no alcanza para los servicios, para el agua, para la infraestructura, para lo que llamamos gasto discrecional y nos preguntamos las razones por las cuales la actual administración no propone una reforma fiscal. Cada vez que no alcanza, se hace una reforma fiscal que le dé más recursos al Estado, que sea justa desde el punto de vista social".
A pesar de ello, dijo, la administración federal ha evitado impulsar una reforma hacendaria de fondo, una decisión que atribuyó a consideraciones de carácter político y electoral.
"Solo es posible contestar la pregunta aludiendo a un argumento electoral: se quieren quedar en el poder por varios sexenios más y no van a ofrecer un aumento de impuestos como oferta electoral; no es popular, no gana votos", enfatizó.
Gurría Treviño recordó que México mantiene una de las recaudaciones tributarias más bajas entre los países de la OCDE, con ingresos fiscales equivalentes a aproximadamente 17% del Producto Interno Bruto (PIB), muy por debajo del promedio de 34% observado en las economías que forman parte de la organización.



