Tijuana, BC. La entrada en vigor de la zona libre y los incentivos fiscales en la frontera generan altas expectativas para los empresarios en Tijuana, con la proyección de reactivación de dos de los sectores más importantes: turismo y comercio; sin embargo, aún mantienen una atmósfera de cautela ante el desconocimiento de las reglas secundarias para su aplicación.

El director del Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial, Rubén Roa Dueñas, informó que las medidas no sólo servirán para generar mayor consumo interno y detonar la economía, sino también para crear las condiciones para que los negocios que se habían mudado a la informalidad retornen.

Explicó que existe una percepción sobre la creación de la zona libre y de cómo impactaría negativamente los ingresos de las arcas, debido a que la disminución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 8% y del Impuesto sobre la Renta (ISR) a 20% afectarán a la recaudación y por ende, a las participaciones de los estados.

Detalló que el proyecto difícilmente podrá compensar 100% del dinero que se recaudaba, aunque existen otros indicadores que también significan un beneficio para la frontera.

“No creo que sea igual porque de alguna forma no se va a compensar en su totalidad, porque desde hace mucho tiempo dejamos de tener elementos de competitividad frente a los servicios y productos del otro lado de la frontera, pero con esta propuesta estaremos en forma de pelear por ese mercado, además el otro tema es que con una tasa menor de impuestos, prácticamente sería una invitación a los comercios para que de nuevo entren en el la formalidad”, añadió.

El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana en Tijuana, Gilberto Fimbres Hernández, explicó que Baja California, pero particularmente el municipio fronterizo, están en la esquina más lejana del país, y por mucho tiempo estuvieron bajo un esquema económico impuesto desde el centro sin contemplar la realidad en la frontera.

Con un proyecto que contempla una disminución de tasas impositivas para una región que tiene como su principal competencia a los negocios situados del otro lado, en San Diego y San Ysidro —California, Estados Unidos—, el empresario consideró que la entidad estará en condiciones de competir para revertir la histórica fuga de consumidores mexicanos que prefieren comprar en la Unión Americana.

De acuerdo con la Asociación de Gobiernos de San Diego, cada año se fugan de Tijuana hacia el otro lado de la frontera entre 6,000 y 7,000 millones de dólares en consumo, debido a que los clientes deciden adquirir productos como zapatos, ropa e insumos en el país anglosajón.

“Es un lanzamiento extraordinario para la zona fronteriza, bueno para todo el corredor fronterizo con Estados Unidos, porque nos deja en una posición en la que podemos ser más competitivos; las únicas dudas en el momento tienen que ver con las reglas secundarias para ver cómo se estará aplicando”, indicó Gilberto Fimbres.

La propuesta es que desde el próximo 1 de enero se creará la zona libre en los 3,180 kilómetros de frontera con Estados Unidos, a fin de impulsar actividades productivas, promover la inversión y el empleo, mediante la reducción del IVA y el ISR; además aumentará al doble el salario mínimo.

A la espera

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial en Tijuana, Kurt Honold Morales, expresó que las cúpulas empresariales aún están a la espera de que entren en vigor los cambios propuestos por Andrés Manuel López Obrador, además de que sea publicado el presupuesto federal.

Durante los últimos meses, explicó, los líderes de las cámaras se reunieron con representantes del Ejecutivo federal para analizar cuáles son las necesidades para posicionar a la frontera como un territorios que pueda competir no sólo con el resto de las regiones de México, sino con aquellas que están en el sur de la Unión Americana.

“Vemos que el impuesto que tiene California que es de entre 7 y 8%, por eso habíamos estado pidiendo una zona estratégica que nos permitiera estar a la par. Estamos tan lejos del centro que muchos de los productos que vienen de allá son más caros y difíciles de conseguir, simplemente por el precio del traslado y por eso es más barato comprarlos en Estados Unidos”, advirtió.

El presidente del Colegio Estatal de Economistas de Baja California, Domingo Ramos Medina, comentó que el daño a la economía local por la falta de elementos de competitividad no han permitido desarrollar el potencial que existe en el estado; “por ejemplo, hay quienes optaron por trabajar en la informalidad al no poder costear los gravámenes y mantener una pelea por los clientes, frente a los negocios estadounidenses que mantienen tasas más bajas”.

“Existe la creencia de que hay impuestos que no van a entrar a las arcas con la disminución, pero también creemos que habrá otras maneras de ingresar recursos a las arcas, como son más negocios pagando impuestos, más gente consumiendo o hasta más empresas nuevas instalándose”, detalló.

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