El estado de Zacatecas no ha logrado beneficiarse de la implementación de sus cuatro nuevos impuestos ecológicos que se aprobaron en el 2016 para el sector de la minería (por remediación ambiental en la extracción de materiales, de la emisión de gases a la atmósfera, de la emisión de contaminantes al suelo, subsuelo y agua y al depósito o almacenamiento de residuos).

Así lo indicó Moody’s en un reporte sobre la entidad, donde añade que Zacatecas (“Ba3/Baa1.mx”, Estable) es el primer estado de México que intenta recaudar impuestos ecológicos en gran escala, y el cual “se encuentra entre un grupo reducido de gobiernos regionales y locales a nivel mundial que cobra este tipo de impuestos, por lo que otros estados mexicanos están monitoreando de cerca su implementación”.

“Una serie de dificultades legales continúan, al menos temporalmente, bloqueando la recaudación de estos impuestos. A pesar de la constante oposición de los contribuyentes industriales y mineros, situación que esperamos continuará limitando la recaudación, el estado sigue proyectando importantes ingresos referentes a estos impuestos cada año. Esta recurrente sobreestimación de los ingresos complica la elaboración y planeación del presupuesto estatal, lo que ha contribuido al registro recurrente de déficits financieros”, se explica en el documento.

La agencia explica que la oposición a los impuestos ecológicos aún es significativa. “Aunque en el 2019 la Suprema Corte resolvió que los impuestos ecológicos estatales son constitucionales en general, una resolución de febrero del 2020 sobre amparos específicos, que fueron otorgados a ciertos contribuyentes industriales, señaló que dos de los cuatro impuestos no eran válidos”.

“El estado todavía enfrenta la oposición de grupos industriales y acciones legales adicionales —más de una docena de amparos todavía se encuentran en vigor—, lo cual continuará limitando la recaudación”, señala.

En relación con los ingresos por dichos conceptos, Moody’s añade que éstos continuarán por debajo de las proyecciones.

Por cuarto año consecutivo, detalla, Zacatecas incluyó un monto estimado de 1,200 millones de pesos por impuestos ecológicos en su Ley de Ingresos 2020, “esto a pesar de que han recaudado menos de 40 millones de pesos cada año desde que se implementaron estos impuestos”.

La calificadora adiciona que la recaudación no aumentó significativamente en el 2019, a pesar de la resolución favorable inicial de la Suprema Corte. “Estimamos que otra vez los ingresos queden por debajo de las proyecciones en el 2020 y que los ingresos propios del estado no aumentarán significativamente como porcentaje de los ingresos totales en el 2020 y el 2021 (manteniéndose entre 8.1 y 8.5% de los ingresos totales)”.

Planeación, detenida

El reporte expone que la menor recaudación de ingresos complica la planeación presupuestal de la entidad. “Zacatecas tiene identificada una lista de proyectos prioritarios que financiará con los recursos recaudados mediante los impuestos ecológicos, incluyendo mejoras a las plantas de tratamiento de agua, inversión en rellenos sanitarios y el cierre de algunos túneles de minas abandonadas”.

No obstante, refiere Moody’s, muchos de estos proyectos continúan detenidos y la recaudación de ingresos propios ha quedado consistentemente por debajo de las proyecciones en los últimos tres años.

“El estado continúa siendo altamente dependiente de las transferencias federales, las cuales han compensado parcialmente la débil recaudación de ingresos propios. Esta dinámica ha contribuido a la generación recurrente de déficits financieros del estado, los cuales promediaron 4.1% de los ingresos totales en el 2017-19”, asegura.

Importancia

Destaca que la economía de Zacatecas depende fuertemente de la minería (11.3% de su PIB, frente a 1% a nivel nacional), además de que el estado recibe grandes inversiones de importantes compañías mineras locales e internacionales.

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