Cancún, QR. El ejido de Bacalar recibió a un representante del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y se avanzó en las negociaciones para incorporar tierra de esa zona al proyecto del Tren Maya, aseguró Rogelio Jiménez Pons, director del organismo.

“No se les pidió vender su tierra, sino que se les explicó que sería todo a través del fideicomiso de inversión y bienes raíces (fibra); parece que hubo consenso y nos volveremos a reunir con ellos para seguir avanzando”, dijo.

“Manuel Santiago Quijano (director de Gestión Estratégica y Enlace Institucional) estuvo con ellos en su asamblea. Me dice que quedaron contentos; nadie los está presionando para vender sus tierras (...) Si logramos que aporten tierra para un programa de ordenamiento en torno al Tren Maya a ellos les va a convenir más que a nadie”, añadió Jiménez Pons.

Fonatur mantuvo su propuesta de incorporar las tierras ejidales a través del fibra, mediante el cual se garantiza que los dividendos o rentabilidad del tren a largo plazo llegue a los propietarios de la tierra.

“Ellos no perderán sus tierras, por el contrario, pasarían a ser propietarios de los desarrollos que se construyan en torno a las estaciones y a la vía del Tren Maya; con orden y planeación, sus tierras van a costar mucho más de lo que actualmente valen. Se convertirán en los socios de quienes aporten el capital para detonar el desarrollo en esas tierras”, añadió el funcionario.

Aseguró que los ejidatarios “quedaron muy satisfechos” e incluso se votó de manera unánime para seguir en conversaciones con el Fonatur para definir en próximas reuniones aspectos como la cantidad de tierra que aportaría el ejido.

En una entrevista previa, el director del Fonatur comentó que dentro de toda la información que se proveerá a las comunidades para que deliberen sobre la conveniencia del proyecto férreo, está justamente la de los beneficios que tendrá la incorporación de tierras a través del fideicomiso.

“Al tratarse de un proyecto rentable, la Bolsa de valores es el mejor mecanismo que tenemos para poder hacernos de inversión de riesgo. Lo que vamos a hacer es explicar detalladamente los beneficios de participar a través de este esquema e incluso las posibilidades que tendrán de salirse en caso de que más adelante quieran abandonar el proyecto”, explicó.

“Les ofreceremos un plan de entrada y un plan de salida para que tengan la seguridad de que no perderán su patrimonio. Por ejemplo, habrá esquemas en los que se les ofrezca que si en determinado plazo no comienzan a tener los rendimientos proyectados pueden obtener una indemnización o disponer de su patrimonio cuanto antes”, refirió.

Inconformidad

El comisario ejidal de Bacalar, Luis Chimal Balam, había fijado su postura respecto al Tren Maya, rechazando el fideicomiso como mecanismo de incorporación del ejido al proyecto.

“Que tampoco se piense que nosotros estamos cerrados, simplemente no estamos de acuerdo en las cosas que están planteando”, afirmó en marzo pasado.

Chimal Balam explicó que el ejido de Bacalar, fundado en 1936, dispone actualmente de 56,280 hectáreas, cuyos posesionarios son 165 ejidatarios que han decidido de manera unánime no vender sus tierras, sino participar de los distintos proyectos que se avecinan para Bacalar en el mediano y largo plazo.

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