Guadalajara, Jal. Poseedor de la primera Denominación de Origen mexicana y con presencia en más de 120 países, el tequila es en la actualidad no solamente un ícono que identifica a México en los cinco continentes, sino también un aporte indiscutible a la cultura, economía e identidad de toda una nación.

Sin embargo, hace 25 años, el destilado elaborado a base de agave tequilana Weber variedad azul enfrentaba fuertes retos que hacían impensable proyectarlo como una bebida de categoría capaz de lograr el respeto y reconocimiento de los mercados tanto nacional como extranjero.

Todavía a finales de la década de 1980 e inicios de 1990, el tequila arrastraba, en buena medida, la imagen de una bebida de mediana calidad, pero durante décadas los productores del auténtico tequila se esforzaron por mejorar el producto y por elaborar tequilas más refinados, capaces de convencer a los paladares más exigentes.

Industriales, productores de la materia prima y autoridades coinciden: la organización de la industria y la integración de toda la cadena agave-tequila han sido factores fundamentales para catapultar el sector.

La creación de la Asociación de Productores de Tequila en 1959, que posteriormente se transformó a Cámara Regional y luego en Cámara Nacional de la Industria Tequilera (CNIT), es el principio de la organización de la cadena agave-tequila y es, a partir de entonces, cuando la industria comenzó a dar pasos firmes para llegar al lugar que ocupa en la actualidad.

“La cámara tequilera está cumpliendo sus primeros 60 años de vida y se ha avanzado enormemente; hoy tenemos una industria sólida, moderna, en constante crecimiento y a la altura de las exigencias de los mercados internacionales. En estos años no hemos caminado solos; ha sido un trabajo conjunto de la cadena productiva agave-tequila”, indicó el presidente de la CNIT, Rodolfo González González.

Imitación

Sin embargo, como todo producto que va adquiriendo éxito y reconocimiento, el tequila empezó a ser imitado y falsificado, condición que hizo necesaria la elaboración de una Norma Oficial Mexicana.

En 1949 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la primera Norma Oficial de Calidad para el Tequila DGN R-9-1949 y para 1974 la Declaratoria de Protección a la Denominación de Origen Tequila (DOT).

Parteaguas

No obstante, el verdadero parteaguas para la industria tequilera fue en el año 1994, cuando la Ley Federal sobre Metrología y Normalización permitió la incursión de organismos privados en actividades de evaluación de la conformidad, lo que permitió la creación del Consejo Regulador del Tequila (CRT).

A decir del actual presidente de la CNIT, a partir de la creación del CRT, “el crecimiento ha sido exponencial tanto en la producción como en la exportación, y no solamente en el número de cajas o de botellas, sino en el número de países a los cuales va el tequila”.

Estadísticas del Consejo Regulador del Tequila muestran que la cadena agave-tequila en los últimos 25 años creció a 3 dígitos en aspectos como producción, exportación, número de empresas productoras, mercados internacionales y municipios con plantaciones de agave.

Entre 1995 y el 2018, el número de casas tequileras pasó de 36 a 155; la producción de la bebida pasó de 104.3 a 309.1 millones de litros, y las ventas al exterior aumentaron de 64.5 a 222.7 millones de litros.

En ese periodo, destaca el incremento en la producción del tequila 100% de agave, el de mayor calidad al elaborarse exclusivamente con azúcares de agave y envasado de origen.

“Cuando inició el consejo, se producían 1.2 millones de litros de esa categoría y ahora (al cierre del 2018) fueron 115.3 millones de litros; es una satisfacción que el tequila se vaya reconociendo cada vez más como un producto único, distintivo y de gran calidad”, sostuvo el presidente del CRT, Miguel Ángel Domínguez Morales.

Es importante mencionar que en el lapso del 1995 al 2018, la tasa media anual de crecimiento de producción, exportación y consumo de agave superó el umbral de 5 por ciento.

Protección internacional

Para garantizar el prestigio de la bebida y la seguridad de los consumidores en el extranjero, el CRT lleva a cabo el registro y protección de la bebida en los mercados internacionales a través de figuras de propiedad industrial.

Así, actualmente el tequila es reconocido en 50 países, con lo que se protege más de 92% de las exportaciones totales al incluir la Marca de Certificación en Estados Unidos que representa 82% de las exportaciones y, a partir del 20 de marzo del presente año, el registro como Indicación Geográfica en la Unión Europea, que significa 8.5% de las exportaciones tequileras.

Salud al campo

El primer eslabón en la cadena agave-tequila también se ha visto beneficiado con el crecimiento de la industria.

Según las cifras del CRT, en 1995 había solamente 37 municipios (de los 181 que conforman el territorio protegido por la Denominación de Origen) que cultivaban la materia prima, mientras que al cierre del 2018 la cifra alcanzó 157 municipios con plantaciones de agave tequilana Weber variedad azul.

“Esto habla de un incremento de la demanda de la bebida, que cada vez conquista más paladares en México y el extranjero”, comentó Salvador Valenzuela Foster, representante de los productores de agave, quien aseguró que en el 2018 se consumieron 1.1 millones de toneladas de agave para la producción de tequila que también alcanzó cifras récord.

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