Monterrey, NL. Para aplanar la curva de casos por coronavirus en las entidades federativas es necesario crear una estrategia de interacción público-privada para atender a la población más vulnerable: mayores de 70 años y personas jóvenes con obesidad que pueden presentar otros padecimientos que aumenten la morbimortalidad.

Así lo afirmó Guillermo Torre-Amione, rector de Tec Salud, Sistema de Salud del Tecnológico de Monterrey, en video conferencia con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Por ello, propuso como pilares para la estrategia: Disminuir y contener contagios entre la población sana; disminuir infecciones en población vulnerable; aumentar la capacidad de hospitales privados; agilizar pruebas para afrontar la pandemia; contar con personal de salud más capacitado.

"Lo que hemos visto nosotros en los estados, en la realidad del pueblo en los hospitales públicos, es que no hay una estrategia federal que haya permeado en los estados y en los municipios, y es por eso la importancia de crear una estrategia a estos niveles, con una gran interacción público-privada", expuso.

Se requiere actuar de manera más ordenada que permita el aislamiento estratégico, así como proteger a sectores más expuestos como los trabajadores de la salud o los policías.

Si bien en México la población que supera a los 70 años no llega a más de 10% en promedio, versus países como España o Italia donde representan entre 20 y 25% de la población.

"Cuando hacemos este análisis nos gustaría pensar que en México, tendríamos una menor morbimortalidad, sin embargo en contraste tenemos poblaciones en donde la prevalencia de obesidad es hasta 30 o 40% de la población y dependiendo de los grados de obesidad la podemos ampliar hasta 60 o 70 por ciento", indicó.

"La obesidad viene con problemas cardiovasculares y diabetes, y ese escenario nos elimina bondad de ser más jóvenes, no podemos pensar que porque somos una población joven tenemos menor mortalidad", aclaró.

Si se analiza por estados, en Quintana Roo representa el 3% de la población, y en el otro extremo está la Ciudad de México, con 7 u 8%, "tenemos una realidad que es distinta en los diferentes estados".

Con la tecnología que hay en el país es posible hacer un análisis más profundo a nivel estatal. Un ejemplo es Querétaro donde se puede definir en qué poblaciones hay gente mayor de 65 años, y eso permitiría hacer aislamientos más estratégicos que detecten la morbimortalidad, y si se analiza por región en la Sierra Gorda se pueden definir poblaciones de más de 10% de gente de más de 65 años.

Otra realidad que pone en riesgo a la población es que en los estados del norte del país la población joven con diabetes es de más de 10 por ciento.

Ante este panorama se hicieron tres escenarios, tomando en cuenta que hay 40,000 camas en todo el país, actualmente hay esa capacidad de camas, pero al avanzar el número de casos, esa necesidad se puede duplicar o triplicar.

"Aun en el escenario más sencillo no tenemos suficiente capacidad instalada para camas de terapia intensiva, estas son francamente insuficientes, de tal forma que tenemos que construir una estrategia para aumentar la capacidad", aseguró el directivo.