Guadalajara, Jal. Los operativos implementados por el ayuntamiento de Guadalajara para garantizar que los restaurantes y bares en la ciudad respeten la llamada Ley Antiruido, y no excedan los decibeles permitidos por el reglamento municipal, afectan las inversiones y el empleo del sector restaurantero. 

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Aldo Alejandro de Anda García, denunció que sólo en el corredor gastronómico de Providencia, un restaurante lleva más de 10 días clausurado por el gobierno municipal con las consecuentes pérdidas para la empresa. 

“Pero hoy por hoy, tener un Sonora Prime cerrado más de 10 días, estamos hablando de que ese lugar debe tener entre 80 y 100 empleados”, refirió el dirigente del sector, al señalar que se trata de una inversión superior a los 50 millones de pesos, que se está viendo afectada por los operativos que además ahuyentan a los comensales por la forma en que se aplican, precisó. 

“De repente las acciones que toma la autoridad, parecen más enfocadas en afectar al gremio, como estos operativos que estuvieron haciendo, sí antiruido pero también con cinco patrullas, 15 a 20 elementos de policía, con perros”, subrayó De Anda García.   

El presidente de Canirac pidió a las autoridades municipales y estatales trabajar de forma conjunta con empresarios y ciudadanos para resolver temas como el ruido que generan los establecimientos en zonas habitacionales y la inseguridad. 

“Estamos dispuestos a trabajar de la mano, establecer mesas de trabajo, que nos digan qué lugares tienen reportes, cuáles tienen afectaciones, entrar a un diálogo con ellos y si después del diálogo no funciona, el tema de la sanción está bien”, comentó De Anda. 

Los operativos antiruido en Guadalajara iniciaron el 29 de marzo del presente año, principalmente en los corredores gastronómicos de Chapultepec, Providencia, Chapalita y López Cotilla.  

De acuerdo con los reglamentos municipales, los establecimientos que superen los 65 decibeles, deberán ser sancionados; la multa mínima es de 2,500 pesos y el monto y la sanción incrementan con los reincidentes. 

Sobre el caso concreto, el presidente municipal de Guadalajara, Ismael Del Toro Castro, refirió que al tratarse de una empresa reincidente, se le podría incluso rescindir la licencia. 

“Por la reincidencia, porque no tienen todavía las medidas de mitigación a las que se comprometieron; es una clausura que, si no cumplen con estas medidas de mitigación, se puede proceder a retirarles la licencia, podría ser el primer caso de lo que platicamos desde que establecimos esta política”, dijo entonces el munícipe tapatío.

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