El gobierno de Quintana Roo emitió un pronunciamiento en el que hace eco de los pronunciamientos del sector empresarial, señalando que el desplome de la industria turística por la pandemia de Covid-19 registra un efecto dominó en varias cadenas productivas y en la supervivencia de miles de familias y comunidades vulnerables que dependen del turismo.

Sin asumir como propio el llamado, el gobierno del estado establece en su comunicado, que diversos organismos exigen la inclusión del turismo en el plan de reactivación económica del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El gobierno del estado también hace referencia a los posicionamientos de la Organización Mundial del Turismo, la cual señaló hace unos días que “debido a su naturaleza económica transversal y su profunda huella social, el turismo es fundamental para ayudar a las sociedades y comunidades afectadas a regresar al crecimiento y la estabilidad. Para ello hace falta un adecuado apoyo y reconocimiento político”, además consideró urgente “el respaldo financiero y gubernamental para la recuperación del sector; planificación e implementación de medidas de recuperación e incentivos en coordinación con las organizaciones internacionales de desarrollo y donantes, e inclusión en los planes de los gobiernos para la activación económica”.

El gobierno de Quintana Roo señala más adelante que en México, potencia turística mundial por destinos como Cancún y la Riviera Maya, el sector fue excluido del plan de reactivación económica presentado por el presidente López Obrador y hace referencia a lo dicho por especialistas y por la diputada federal de Morena, Tatiana Clouthier, la cual advirtió hace unos días que el plan del presidente López Obrador “deja fuera al turismo, la segunda entrada de recursos para el país”.

Se añade además lo expuesto por la London School of Economics, la cual señala que “el impacto de la pandemia en el turismo será devastador. La autoridad focalizada solo en el sector salud y en la atención del virus debe contar ahora con un grupo de especialistas que se encuentren desarrollando un programa de largo plazo en materia económica, pues los costos de esta crisis tomarán al menos de 2 a 5 años para alcanzar un mediano equilibrio y de corto plazo, un año”.

Sobre el reporte de pérdida de empleos, el gobierno de Quintana Roo señala que Quintana Roo, donde la ocupación en los hoteles de Gran Turismo cayó al 0.3%, es el estado más impactado por la pérdida de empleos formales, con la pérdida de 63,847 puestos de trabajo, cifra por encima de los 55,591 que se perdieron en la Ciudad de México.

Alertan que el efecto dominó de esta pérdida de turismo por el cierre de fronteras empezó ya su efecto dominó en varias cadenas productivas. “Primero, todos los proveedores de la industria que en 80% son pequeñas y medianas empresas se han visto particularmente afectados y con ellos también miles de familia para las que el turismo es su medio de vida, incluidas las comunidades vulnerables que dependen de esta actividad como vehículo para impulsar su desarrollo y su inclusión económica”, señala la administración a cargo de Carlos Joaquín González.

Aseguran además que Quintana Roo no sólo es un sostén económico a nivel nacional con la aportación de 33 de cada 100 pesos generados por el turismo, sino que “ha sido también una de las entidades que más apoyan a la estabilidad y la recuperación de niveles de vida en el continente, mediante la recepción de inmigrantes que provienen de otros estados del país y de naciones en crisis como Venezuela, Argentina, España y Cuba”.

Por último, anticipan un escenario catastrófico para el estado, pues aseguran que si se paraliza el mercado doméstico por varias semanas, caen las llegadas internacionales durante verano y diciembre y la desaceleración económica mundial deriva en la suspensión de pagos, el flujo turístico llegaría a niveles de -8.0% durante 2020.