Cancún, QR. El próximo gobierno federal deberá analizar y decidir la viabilidad de proyectos ambientales que fueron rechazados por la actual administración, pero que han sido reingresados a trámite en las últimas semanas.

Uno de ellos es una planta fotovoltaica que diversas empresas han pretendido construir, sin éxito hasta el momento, en Bacalar, muy cerca de la Laguna de los Siete Colores.

En julio del 2018, la firma Enera Energy de México inició los trámites para obtener la autorización de impacto ambiental por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para construir el parque solar San Felipe, sobre una superficie de 266 hectáreas, en el que se podrían invertir cerca de 100 millones de dólares.

Es el tercer intento en los últimos tres años por construir una planta solar en dicho municipio.

Francisco Ricardo Gómez Lozano, director regional de la Península de Yucatán y Caribe Mexicano de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), comentó que no hay ningún impedimento para construir infraestructura de este tipo en la zona, aunque hay intentos por declarar a la laguna de Bacalar como Área Natural Protegida (ANP).

Sin embargo, aún está en proceso, e incluso los esquemas de protección permiten ciertos grados de desarrollo al interior de los espacios protegidos.

Por ello, en el caso de que esta planta solar se apruebe por las autoridades ambientales, ya sean de ésta o la próxima administración, podría ser compatible con el esquema de conservación que se le pueda asignar a la Laguna de los Siete Colores.

Los permisos para este parque solar podrían quedar en manos de la siguiente administración federal.

El delegado de Semarnat en Quintana Roo, Renán Sánchez Tajonar, afirmó que están recibiendo gran cantidad de trámites de impacto ambiental en estos últimos meses del actual sexenio, por lo que la carga de trabajo es mucha y difícilmente podrán resolver todos; varios quedarán pendientes y tendrán que resolverlos los próximos funcionarios que asuman los respectivos cargos.

Antecedente

En marzo del 2018, la firma Energía del Sureste desistió continuar con el procedimiento para la obtención de permisos para construir el parque fotovoltaico El Ramonal, que se proyectaba a un costado de la laguna de Bacalar.

La planta de energía solar que pretendía construirse en un predio de más de 130 hectáreas en el municipio de Bacalar fue ingresada a evaluación ambiental en octubre del 2017, justo cuando iniciaba la polémica por intención de declarar ANP la zona.

El parque fotovoltaico proyectaba una capacidad de generación instalada de 58.7 megawatts, mediante la instalación de 183,000 módulos o celdas fotovoltaicas, instalados de manera paralela a la carretera que corre a lo largo de la laguna.

Además, el proyecto iba a contar con una subestación eléctrica, área de maniobras, caminos y área de conservación, por lo que la superficie total era de 193 hectáreas.

En el 2016, la firma Riviera Maya Fotovoltaica también ingresó a evaluación de impacto ambiental un proyecto de un parque de energía fotovoltaica para el municipio de Bacalar.

A la empresa se le negaron los permisos federales para instalar páneles solares que generarían hasta 30 megawatts, con una producción anual estimada de 46 millones 891,766 kilowatts por hora.

Los páneles solares se desplegarían sobre una superficie de 84.57 hectáreas, de las cuales se realizaría la remoción de la vegetación en 64.85 por ciento.