Querétaro, Qro. La contracción económica que ha generado la emergencia sanitaria por Covid-19 ha tenido impactos directos en las finanzas de los pequeños comercios, quedando en incertidumbre la recuperación de sus negocios.

La reactivación ha sido lenta - desde el miércoles 17 de junio, cuando en el estado se implementó el semáforo naranja por disposición estatal -, debido a que el regreso a las actividades implicó el regreso de negocios descapitalizados, refirió la presidenta de la Federación de Comerciantes, Locatarios Establecidos y Prestadores de Servicios (Fecopse), Rocío Alvarado Ramírez.

Entre los micro y pequeños empresarios, agregó, hay incertidumbre respecto a la operatividad de sus negocios, debido a que regresar al confinamiento implicaría nuevas limitaciones para sus capacidades financieras.

“El regreso ha sido difícil, lento, para algunos giros, ya que es volver a empezar, todos descapitalizados, todos desconcentrados, porque algunos de los que van a surtir a otros lados pues están entre que abren o no abren y con temor, con mucho temor a surtir, sacar créditos, pero con temor de que los vuelven a guardar, hay  incertidumbre de que no tengamos certeza; esto ahora sí que no depende de una persona, depende de cómo nos comportemos, hay mucha gente sin entender lo del uso del cubrebocas”, pronunció.

De los 2,800 comercios asociados a la Fecopse, 90% reanudó labores después del 17 de junio; mientras que 10% restante no ha reanudado labores ya sea porque se mantienen en confinamiento o porque no cuenta con liquidez para reabrir.

Al cumplirse un mes de la reapertura del 17 de junio, en promedio, la recuperación de ventas ronda en 30% en comparación con las ventas registradas antes de la pandemia; este bajo porcentaje -agregó- está relacionado con la menor capacidad adquisitiva de los compradores.

“Muy lento, además que vemos que la gente que nos compra es también la que ha padecido hoy en día despidos, que les recorten el sueldo, que los descansen unos días, lo que sí vemos es un incremento importante en gente que quiere ir a trabajar a los tianguis o a vender por internet o en sus casas, hemos visto un número importante que piden trabajar, quiere decir que no tienen empleo y que están tratando de llevar el sustento a su casa”, abundó.

El bajo nivel de ventas -añadió- también ha implicado que se rezaguen los inventarios de los comerciantes; sin embargo, aún con la lenta recuperación, la reactivación representó un ingreso para los locales que al estar cerrados no tenían percepciones.

“La verdad se nos queda mercancía, eso es grave para todos porque son rezagos, son atrasos, ya tenemos pagos pendientes, la verdad es que ha sido muy difícil la recuperación; sin embargo, estamos trabajando, eso es lo que ya queríamos hacer, trabajar y sacar adelante nuestro negocio (…) Pues yo creo que todos tenemos un impacto económico pero también déjame decir que hay quienes nos mencionan que lo que viene ingresando es bueno, también eso cuenta mucho”, declaró.

La representante de la Fecopse destacó que este sector productivo requiere incrementar su capacidad en materia administrativa y financiera, para hacer frente a la crisis económica; así como mejorar sus capacidades administrativas para menguar la fuga de recursos.

Aunado a la incertidumbre por regresar al confinamiento, prevalece la presión financiera de los negocios, especialmente de aquellos que tuvieron que solicitar algún crédito para poder reabrir.

“Hubo gente que pidió préstamos para poder seguir adelante y te imaginas, decirles que se van a guardar otra vez, ¿a dónde  van a parar con los préstamos?, ahorita las cajas no creo que den otros plazos o algo,  yo creo que lo conveniente es hacer caso a lo que nos dice la autoridad, hemos estado atentos al entrenamiento que el gobierno estatal nos emite diariamente”, destacó.

Los programas emergentes implementados en los niveles municipal y estatal -agregó- son de ayuda para los comerciantes beneficiados, ya que les ha permitido amortiguar la crisis económica; sin embargo, dijo, no hay recursos suficiente para apoyar a la totalidad de comercios afectados, por lo que instó a que la reactivación económica es la vía para poder restablecer los negocios.

Sector terciario con 88%

De 115,532 establecimientos contabilizados en el estado,  88.3% corresponden el sector terciario de comercios y servicios, de acuerdo con los resultados definitivos de los censos económicos del 2019, que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La mayor proporción de unidades corresponde en 46.1% al comercio, 42.2% a los servicios, 9.4% a las manufacturas y 2.2% al resto de actividades económicas.

El instituto detalla  que del total de establecimientos, 47.1%  (54,416) son informales y 52.9% formales (61,116). La totalidad emplea a cerca de 833,477 personas,  90.3% labora en negocios formales y 9.7% en unidades informales.

Por dimensión, 92% con micros (de 0 a 10 personas ocupadas), 7.5% pymes (de 11 a 250 personas) y 0.5% grandes (más de 251 personas).

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kg