La discusión del pacto fiscal está enfrentando a los gobernadores. Por un lado, los mandatarios que conforman la Alianza Federalista Pacífico-Norte solicitan modificaciones para una distribución más equitativa de recursos, además de que cuenten con mayores facultades recaudatorias, mientras que quienes pertenecen al bloque de Morena señalan que el acuerdo actual ayuda a los estados más rezagados.

Si bien desde antes de que comenzara la actual administración federal, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, ya se venía pidiendo la revisión del pacto fiscal, este año por la pandemia de Covid-19 y su impacto en las finanzas públicas estatales se agudizaron las peticiones.

De acuerdo con la Alianza Federalista Pacífico-Norte (conformada por Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Durango, Michoacán, Jalisco, Colima, Chihuahua, Guanajuato y Aguascalientes) se deben revisar los criterios de la distribución; actualmente, 80% de los ingresos públicos se los queda el gobierno federal y reparte 20% hacia las 32 entidades y los más de 2,400 municipios.

La fórmula que proponen es que la distribución de los ingresos pase a 70% para el gobierno central y 30% para estados y municipios; este aumento equivaldría a 600,000 millones de pesos más en las arcas locales.

Otro de los argumentos es que hay entidades que tienen una mejor recaudación de impuestos, pero la asignación de recursos no es proporcional.

Para el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, los cambios que están solicitando para el pacto fiscal “son por equidad y justicia”.

“Un pacto fiscal que ha sido centralista y conservador de la Hacienda Pública del recurso. Por ejemplo, Michoacán tiene un PIB anual de 550,000 millones de pesos, por participaciones federales nos regresan 25,000 millones, mientras las aportaciones se han ido acabando porque están etiquetadas”, explicó recientemente a El Economista.

“Si Michoacán cobrara sus impuestos, mejor pagaría una cuota a la Federación, ya que podría recaudar 250,000 millones de pesos, 200,000 millones de los impuestos del estado al año. Hoy los cobra la Federación y regresa 25,000 millones, ése es el tema”, señaló.

En tanto, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, dijo que el próximo lunes 7 de septiembre los 10 gobernadores que integran la Alianza Federalista se reunirán en aquel estado para revisar el Convenio de Coordinación Fiscal y también si permanecerán en la Conferencia Nacional de Gobernador (Conago).

“Un segundo tema que hemos acordado tratar en el estado de Chihuahua, los gobernadores de la alianza, es si seguimos siendo miembros de la Conago o no”, adelantó.

Los mandatarios de la Alianza Federalista han señalado que entre los motivos por los cuales están considerando su salida de la Conago es porque no se le está dando seriedad a la petición de discusión del pacto fiscal y, por el contrario, hay descalificaciones.

Precisamente, Aureoles Conejo reiteró el gobierno federal aún descalifica la demanda fiscal de los estados, “porque nosotros gastamos mal el dinero, porque hay corrupción, porque nos endeudamos, porque derrochamos el recurso”.

“Quien ha derrochado el recurso es el gobierno central, la deuda total del gobierno federal es de 12.7 billones de pesos y lo que va en el sexenio de López Obrador han endeudado al país con más de 1.7 billones (...) La deuda de todos los estados y municipios de la República no llega a los 600,000 millones de pesos”, aseguró.

Defensa

Por su parte, el bloque de gobernadores de Morena ya dio a conocer su posicionamiento al respecto, donde destaca principalmente una defensa al actual pacto fiscal, “ya que cuida a las entidades más rezagadas, además de que primero se debe terminar la corrupción”.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que fueron tres puntos los que tocaron los gobernadores que pertenecen a Morena: antes de elevar cualquier impuesto hay que acabar con la corrupción y tener una política de austeridad republicana; segundo, partiendo de que el país es una república federal, la fórmula de distribución no sólo debe centrarse en lo que se recauda sino conforme a “las enormes desigualdades que existen”

“Si queremos que el sureste, que estados como Oaxaca, Chiapas, que tienen los mayores índices de pobreza, o Guerrero, tengan suficientes recursos para poder mejorar las condiciones de vida de los habitantes de estos estados, pues tenemos que distribuir los ingresos para disminuir las desigualdades. De ahí venimos, eso somos, y eso es lo que queremos construir y esa es la esencia del pacto federal”, ahondó.

La mandataria capitalina manifestó que el tercer planteamiento se centra en que cualquier discusión relativa a una nueva distribución fiscal “tiene que pasar necesariamente por lo que ha sido la historia de los ingresos y la distribución en los distintos estados de la República”.

“No se puede pensar que hay todos los recursos del mundo para distribuir; entonces, sobre esa base, siempre es discutible una distribución fiscal, pero no se puede gobernar con corrupción, gobernar con privilegios y estar pidiendo más recursos, primero hay que, desde mi perspectiva, se debe acabar con la corrupción, acabar con los privilegios de los altos funcionarios públicos y sobre esa base discutimos la distribución de los recursos pensando siempre en la igualdad”, acotó.

Asimismo, Claudia Sheinbaum subrayó que no tiene problema con que los 10 mandatarios de la Alianza Federalista Pacífico-Norte se salgan de la Conago, esto debido a que es una asociación de gobernadores y no una instancia constitucional.

estados@eleconomista.mx