Cancún, QR. En el 2015, el Catálogo de Proveedores de la Industria en México (Capim) –modelo de negocios impulsado por la Secretaría de Economía a través de ProMéxico– reportó que la vinculación entre compradores y proveedores nacionales generó negocios por 1,250 millones de dólares en todo el país.

En los primeros dos meses del 2016, el volumen de ventas aumentó hasta 1,750 millones de dólares, impulsado por la sustitución de importaciones a la que se han visto obligadas las empresas, debido a la depreciación del peso frente al dólar, aseguró René Mendoza, coordinador nacional de Capim.

Estados como Jalisco, Baja California, Querétaro y Quintana Roo han incrementado los negocios de proveeduría local, además de que empresas dedicadas al desarrollo de software han logrado cerrar importantes contratos que anteriormente ganaban empresas asiáticas o de la India, aseguró Mendoza.

La disparidad peso-dólar tuvo un efecto positivo en el contenido nacional de Capim, sobre todo para aquellos insumos que tienen que ver con servicios. Cuando hacíamos encuentros de negocios, el requerimiento de desarrollo de software no se veía por ningún lado, porque las grandes empresas ya tenían una solución con una empresa en India o en China , comentó el funcionario.

Luego de la depreciación de 25% del peso frente al dólar, explicó Mendoza, los empresarios comenzaron a preguntarse: ¿si ese software lo hago aquí me voy a ahorrar 25% de mis costos? Surgió una coyuntura que permitió incrementar el contenido nacional principalmente en el área de software .

Pequeñas firmas de tecnología en Cancún, Jalisco, Tijuana o Querétaro han cerrado importantes contratos con grandes empresas nacionales o internacionales que anteriormente no volteaban a ver la oferta de servicios en México.

Otro factor que ha incidido es el encadenamiento productivo de insumos y de servicios, pues para las grandes trasnacionales se convertido en una obligación la compra de insumos locales. Cada vez es menos el ejercicio de compras consolidadas, cada vez hay más compras de proveeduría local, que se ha convertido en una estrategia por cuestión de costos, de logística, de abasto , aseguró Mendoza.

Hoteleros, también se benefician

Arturo Ancona, dirigente de la Asociación de Proveedores de Quintana Roo (APQ), dijo que pese a la coyuntura del peso-dólar, la proveeduría de insumos a la industria hotelera de la zona norte de Quintana Roo crecerá hasta 7%, con una creciente sustitución de importaciones obligada, pues los precios de los productos importados se les dispararon más de 20%, sin que pudieran trasladar ese sobrecosto en el precio final a los hoteles por temor a perder clientes.

De hecho, Capim participa este año en la edición número 20 de la Exphotel, encuentro de proveedores para la hotelería del Caribe mexicano, con la intención de vincular a más de 26,000 proveedores nacionales con la industria hotelera de Cancún y la Riviera Maya.

René Mendoza dijo al respecto que a la fecha ya están registrados en la plataforma 21 compradores con 90 requerimientos de proveeduría, cuyos productos más solicitados son alimentos, textiles, muebles, ferretería, mobiliario, arte, limpieza, amenidades y servicios varios.

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