Guadalajara, Jal. El tequila, la bebida mexicana con mayor presencia internacional, libró las restricciones para su promoción en las embajadas de México en el mundo, contenidas en la iniciativa de Ley Federal de Austeridad Republicana que aprobó el Senado de la República la madrugada del pasado martes. 

El presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) de Occidente, Miguel Ángel Landeros Volquarts, dijo a El Economista que un apartado del artículo 21 de dicha legislación, inhibía la promoción de las bebidas alcohólicas mexicanas en las sedes diplomáticas del país en el mundo. 

No obstante que la ley había sido avalada ya por la Cámara de Diputados, la intervención de la senadora morenista por Jalisco, María Antonia Cárdenas y de los senadores Martí Batres y Alejandro Armenta, permitió dar marcha atrás al apartado incluido en el artículo de la ley.  

“Este apartado generaba mucha confusión y pudo haber provocado que se inhibiera la promoción del tequila, lo cual, iba a contracorriente con la idea del gobierno federal de que las embajadas se conviertan en los centros promotores de las exportaciones mexicanas tras la desaparición de ProMéxico”, explicó Landeros Volquarts. 

Cierran representación 

En contraparte, el dirigente de los exportadores en la región, lamentó no haber podido lograr que se suspendiera el cierre de la representación de la Secretaría de Economía en los países y organizaciones donde tenía presencia, como la Organización Mundial de Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

“En automático, esto nos deja ciegos y sordos. Es un tema al que no le vemos correlación con el ahorro; por el contrario, nos puede generar grandes pérdidas porque México es la economía 15 en el mundo y necesita estar donde se genera la información. Tenemos 13 acuerdos comerciales con más de 50 países y la información es necesaria para el gobierno y para la Iniciativa Privada. No estar ahí es un grave error”, subrayó el presidente de Comce de Occidente. 

De acuerdo con Landeros Volquarts, las embajadas en el mundo no podrán realizar el trabajo que hasta ahora estaba a cargo de los representantes de la Secretaría de Economía. 

“Las embajadas no tienen la capacidad técnica que tiene la Secretaría de Economía para atender y resolver los asuntos del comercio internacional”, puntualizó.