En los primeros meses del año, la Ciudad de México, motor económico del territorio nacional, presentó su peor resultado en generación de empleos formales desde el 2009, año de la crisis económica y financiera.

De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en el primer cuatrimestre del 2019, la capital creó 20,202 trabajos asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el nivel más bajo desde el mismo periodo del 2009, cuando se perdieron 33,950 plazas.

La Ciudad de México, que representa 17.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional —la economía más grande de todas las entidades federativas—, tiene registrados ante el IMSS 3.4 millones de trabajadores, a abril, es decir, 16.8% del total en el país.

Por sector económico, esta tendencia fue producto de las caídas anuales en generación de puestos formales de 84.9% en construcción; de 75.2% en industrias de transformación; de 59.4% en servicios para empresas, personas y el hogar, y de 6.8% en transporte y comunicaciones —las disminuciones significan que se crearon empleos, pero a un menor ritmo respecto al año pasado—. Además, se perdieron plazas en comercio.

Especialistas coincidieron en que la desaceleración económica mundial, parálisis de la inversión privada, aumento de la violencia, afectaciones al sector de la construcción e incluso una política de austeridad por parte del gobierno local, fueron factores que provocaron que la Ciudad de México generara menos trabajos formales.

De acuerdo con el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz Gallegos, este comportamiento se veía venir desde diciembre del año pasado, derivado de la política de austeridad local, así como el aumento de la violencia y afectaciones a la industria de la construcción. Sumado a esto, detalló, la recién desaceleración económica mundial agudizó la situación.

“La capital del país ya traía este comportamiento; hay varios factores detrás, entre ellos están los recortes en el sector público por la austeridad, los cuales desequilibraron el mercado, lo que pasa en el ámbito público muchas veces afecta a la Iniciativa Privada. Si deja de haber consumidores, sectores como el de servicios y comercios (restaurantes y hoteles) dejan de tener dinamismo y ya no contratan. Hay que verlo como una cadena”, señaló.

La industria de la construcción que hay en la capital, ahondó el director del IDIC, se ha visto mermada por una parálisis que se ha dado en los reglamentos locales. “Las autoridades han hecho una revisión exhaustiva a las leyes para el desarrollo de obras y han echado para atrás varios proyectos o están en pausa, esto hace que no haya contrataciones”.

El coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, Héctor Magaña Rodríguez, expuso que la situación de la capital pudo haberse evitado, ya que había varias señales de que se venía una desaceleración económica mundial.

“Está el escenario de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, por lo mismo en la capital del país no se debieron dar despidos, tampoco cancelación de obras, ni alejar la inversión privada con decisiones no tan claras”, indicó.

“Lo que está pasando es a nivel nacional, sin embargo, que la capital del país haya perdido este dinamismo sí se debe a que faltaron políticas públicas. Todo indica que este panorama seguirá así para la urbe”, señaló.

Magaña Rodríguez afirmó que otro factor que se suma es la violencia, debido a que este comportamiento inhabilita la actividad económica. “Hay restaurantes, locales, que han cerrado por el cobro de plaza, se dice que hay estrategias de seguridad y esto no se ha visto”.

Segunda economía

A este escenario se agrega que la capital del país y el Estado de México ya no aparecen en el podio de creación de trabajos.

En los primeros cuatro meses del 2019, los tres principales generadores de empleo formal fueron Jalisco (37,713 trabajadores asegurados en el IMSS), Nuevo León (30,720) y Querétaro (25,778).

A estas entidades le siguieron la Ciudad de México (20,202 nuevos puestos), Baja California (19,959), Sonora (19,886) y Guanajuato (17,999); el Estado de México, con 10,564 plazas, se ubicó en la décima posición.

Por primera vez desde el periodo 2008-2009 —crisis económica y financiera mundial—, la capital del país o el Estado de México, los mayores motores económicos al aportar 27% de PIB nacional, no aparecieron en el podio, considerando sólo el primer cuatrimestre de cada año.

La creación de 10,564 puestos laborales del territorio mexiquense significó su nivel más bajo desde el 2013. En esta entidad, que es la segunda economía más grande del país, este comportamiento derivó de la pérdida de ritmo en los sectores de servicios para empresas, personas y el hogar; comercio; industrias de transformación; construcción, y transporte y comunicaciones.

De la Cruz Gallegos hizo hincapié en que la mayoría de las entidades federativas muestra una desaceleración en generación de empleos, sin embargo, con el Estado de México la cancelación del aeropuerto en Texcoco la afectación fue mayor.

“Por supuesto esto es resultado de una política federal que afectó a la entidad, pero también otras decisiones nacionales han paralizado la inversión, por lo mismo no se está creando trabajos”, subrayó.

Héctor Magaña aseveró que esta tendencia puede seguir, a menos de que la autoridad federal otorgue estabilidad. “De igual forma se debe estudiar la cuestión de incentivos fiscales, el Estado de México debe revisar y pedir el mismo apoyo que se le da a la frontera norte del país con la zona libre, solamente así podrá llegar dinero y se darán contrataciones, además de que el tema de la violencia se debe resolver”.

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