Luego de más de 5 horas y 130 rondas de subasta, la empresa Broxel fue la ganadora del contrato de alrededor de 3,400 millones de pesos para dispersar los vales de despensa a cerca de 300,000 trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, como prestación de fin de año.

El pasado jueves, alrededor de medianoche, se definió al ganador del proceso coordinado por la Secretaría de Administración y Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, en el cual se obtuvo un porcentaje de descuento para la administración de 6 por ciento.

De acuerdo con el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, estos vales beneficiarán a trabajadores de la administración, alcaldías, dependencias y demás entidades que forman parte del Ejecutivo de la ciudad.

El Gobierno de la Ciudad de México detalló el pasado viernes en un comunicado que las empresas que participaron fueron Toka Internacional, Sí Vale México, Dispersiones Sociales de México (PagaTodo) y Broxel, que fue la que ganó el contrato.

“La entrega del estímulo se realizará en formato de vale de papel, canjeable por una variedad de productos de la canasta básica y otros bienes de uso duradero como electrodomésticos, calzado y muebles, entre otros, con las medidas de seguridad necesarias para su utilización”, detalló el gobierno.

La distribución de los mismos se realizará a través de 772 pagadurías, que se encontrarán en las alcaldías, dependencias y entidades del gobierno de la capital, agregó.

Controversia

Días antes de que se resolviera la asignación del contrato, directivos de empresas participantes se encontraban preocupados por el fallo, pues veían que no era un proceso del todo transparente, especialmente porque había una empresa a la que se había asignado dicho contrato en los últimos nueve años.

Incluso la jefa de Gobierno indicó que, debido a esto, había indicios de que la entrega de contratos era negocio de algunos cuantos.

“Ahí había un negociazo, pero tremendo, en la licitación de vales. Tenían un negocio, participaba prácticamente siempre la misma empresa. Entonces ahora se abrió. Es una licitación, es abierta y se está escogiendo lo que sea la mejor opción para el gobierno”, declaró Sheinbaum Pardo.

Para los participantes, aunque habían cambiado las condiciones para la entrega del contrato, era necesario que se diera certeza de que sería una competencia limpia con algunos candados, por ejemplo, que las empresas estuvieran certificadas con al menos un año de antigüedad como emisoras de vales de despensa ante el Servicio de Administración Tributaria, y que el objeto social de las mismas fuera el de ser emisora de este tipo de prestaciones.

Experiencia

No es la primera vez que la empresa Broxel, que encabeza Gustavo Gutiérrez, tiene una relación con el Gobierno de la Ciudad de México, pues a finales del 2017 se anunció que sería la empresa encargada de emitir las tarjetas para el acceso al transporte público de la entidad, como el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, y además se podía usar como medio de pago en distintos comercios.

Pese a esto, el proyecto no fue del todo exitoso, y recientemente el gobierno anunció la dispersión de otro tipo de tarjeta para el uso del transporte público en la ciudad.

El Gobierno de la Ciudad de México indicó que esta licitación fue un ejemplo para abrir las compras gubernamentales a una mayor competencia, en beneficio de las arcas de la administración.

Recuento del proceso

  • 14 de noviembre Publicación de las bases de la licitación.
  • 20 de noviembre Junta de aclaración de bases, donde se presentan algunas inconformidades.
  • 25 de noviembre Presentación de propuestas, donde dos empresas desisten de participar.
  • 28 de noviembre Se da el fallo definitivo a favor de Broxel.

[email protected]