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Convertir el gusto en datos: cómo la inteligencia sensorial está redefiniendo la innovación en alimentación y bebidas

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En la industria de la alimentación y las bebidas, el éxito suele decidirse mucho antes de que un producto llegue al lineal. A pesar de las fuertes inversiones en I+D y marketing, hasta el 80 % de los lanzamientos de nuevos productos fracasan durante su primer año. En la mayoría de los casos, la razón es sencilla: el producto no ofrecía una experiencia sensorial que los consumidores disfrutaran de verdad.
Durante décadas, el sabor, la textura y la apariencia se han tratado como variables subjetivas, evaluadas a partir de la intuición, catas internas limitadas o estudios sensoriales lentos y costosos. Sin embargo, a medida que aumentan las expectativas del consumidor y se acortan los ciclos de innovación, este enfoque ya no es suficiente. La industria está entrando en una nueva era: una en la que la percepción sensorial puede medirse, analizarse y predecirse con el mismo rigor que cualquier otro KPI del negocio.
En este contexto, Sensesbit está transformando la forma en que las marcas de alimentación y bebidas desarrollan sus productos.
De la intuición a la inteligencia sensorial
Sensesbit es una plataforma SaaS diseñada específicamente para convertir la percepción sensorial en datos accionables. Al combinar ciencia sensorial, inteligencia artificial y la opinión de consumidores reales, permite a las empresas entender no solo si un producto gusta, sino por qué, y qué cambios pueden mejorar sus probabilidades de éxito.
En lugar de basarse únicamente en valoraciones subjetivas, Sensesbit estructura la evaluación sensorial mediante metodologías científicamente validadas. Paneles entrenados y consumidores reales generan datos que se procesan con modelos estadísticos avanzados, identificando qué atributos —como el dulzor, la textura, el color o el aroma— impulsan la aceptación, el rechazo o la diferenciación.
El resultado es un conjunto de indicadores claros, visuales y comparables que los equipos de I+D, Calidad y Marketing pueden utilizar para tomar decisiones más rápidas y seguras.
Predecir la aceptación antes del lanzamiento
Uno de los aspectos más potentes de la inteligencia sensorial es su capacidad predictiva. Sensesbit no se limita a analizar resultados pasados; ayuda a las marcas a anticipar escenarios futuros.
Aplicando modelos de IA entrenados con datos sensoriales estructurados, la plataforma puede predecir la aceptación esperada por parte del consumidor, comparar distintas versiones de un producto y detectar riesgos potenciales en fases tempranas del desarrollo. Esto resulta especialmente valioso en procesos de reformulación orientados a nuevas demandas —como la reducción de azúcar, las alternativas plant-based o los requisitos de clean label— sin comprometer el disfrute del producto.
Además, la tecnología de visión artificial integrada permite analizar de forma objetiva la apariencia del producto, detectando microvariaciones en el color, la forma o la superficie que pueden influir en la percepción, a menudo más allá de lo que el ojo humano puede identificar de manera consistente.
Un lenguaje común entre equipos
La innovación en alimentación y bebidas rara vez depende de un único departamento. El éxito de un producto requiere alineación entre los equipos de I+D, Calidad, Sensorial, Marketing y áreas comerciales, cada uno con prioridades y métricas distintas.
Sensesbit actúa como un lenguaje sensorial común dentro de la organización. Los equipos de I+D comprenden mejor cómo los cambios de formulación afectan al agrado; los equipos de Calidad pueden monitorizar la consistencia sensorial entre lotes y a lo largo de la vida útil; y Marketing accede a insights reales de consumidor que respaldan claims, posicionamiento y estrategias de lanzamiento basadas en datos, no en suposiciones.
Al centralizar los datos sensoriales en un único entorno digital, las empresas avanzan desde una toma de decisiones fragmentada hacia un proceso de innovación más integrado y centrado en el consumidor.
Reducir el riesgo en un mercado exigente
A medida que los mercados globales se vuelven más competitivos y los consumidores menos tolerantes, lanzar productos “suficientemente buenos” ya no es una opción. Las marcas deben innovar con precisión, equilibrando velocidad, eficiencia de costes y excelencia sensorial.
La inteligencia sensorial lo hace posible: menos decisiones a ciegas, menos lanzamientos fallidos y mayor confianza en cada etapa del desarrollo. En lugar de reaccionar al rechazo del mercado, las empresas pueden diseñar productos que conecten desde el primer momento.
En una industria donde el sabor sigue siendo innegociable, convertir la percepción sensorial en datos se está convirtiendo rápidamente en una ventaja competitiva.
Porque en el panorama actual de la alimentación y las bebidas, los productos de éxito no solo se crean: se miden, se comprenden y se diseñan con datos.