En marzo, se emplacaron 38,864 autos nuevos, frente a los 85,388 registrados en el mismo mes del 2018, informó la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Esto representa una caída interanual de 54.5% y un volumen menor al de febrero (-3.1%), fenómeno que no se producía desde hace al menos 17 años.

En enero, las ventas perdieron 50.1%, y en febrero 42.5%, respecto de iguales meses del 2018.

De esta forma, en el primer trimestre de este año, el mercado automotor registró una caída de 49.5%, a 139,086 unidades acumuladas en el periodo, frente a 275,555 vendidas entre enero y marzo del 2018.

“Son meses con números extremadamente preocupantes”, alertó Dante Álvarez, presidente de ACARA. “Para encontrar un primer trimestre como éste, con patentamientos (emplacamientos) que no superan 140,000 unidades, debemos remitirnos al 2006, año que finalizó con 450,000 patentamientos”, señaló el empresario.

La industria automotriz atraviesa dificultades en el país sudamericano, como suspensiones de personal y cierres parciales de las empresas, y usa sólo 25% de su capacidad instalada, según datos oficiales.

Álvarez habló contra la ausencia de financiación “algo que, en nuestro sector, siempre fue clave y, también, una presión impositiva creciente hacia una actividad que emplea a más de 70,000 personas de manera directa”.

“El problema se agudiza si tenemos en cuenta que nuestra red de concesionarios vino creciendo con fuertes inversiones, porque proyectaba tener un mercado cercano al millón de unidades, lo que ya está generando problemas de sustentabilidad graves”, agregó el empresario.

Las marcas que lideraron el registro de autos en marzo fueron Renault (con 6,366 unidades), Volkswagen (con 6,150 vehículos), Ford (con 4,640), Chevrolet (con 4,309) y Toyota (con 4,252).

Los modelos más emplacados estuvieron encabezados por la Toyota Hilux, con 1,775 unidades, el Ford Ka, con 1,657, y el Chevrolet Onix, con 1,445 unidades.

El primer trimestre del 2018 fue una etapa de recuperación económica, pero que se frenó drásticamente en abril, a partir de una corrida cambiaria que llevó al gobierno de Mauricio Macri a acudir al FMI en auxilio financiero por 56,000 millones de dólares.

Las ventas en el mercado interno se derrumbaron por la fuerte devaluación del peso, que perdió 51.76% de su valor frente al dólar durante el 2018, combinado con una alta inflación de 46.7 por ciento.

Argentina atraviesa una crisis económica, con aumento de los índices de desempleo y de pobreza, que trepó de 27 a 32% en el último semestre del año pasado. (Con información de AFP y El  Cronista/Argentina)