En una sesión especial de urgencia, la Cámara de Diputados uruguaya discutía el sábado una inyección de capital por 872 millones de dólares para la petrolera estatal ANCAP, la principal empresa del país, que presenta un enorme déficit y que ha generado críticas en el oficialismo y la oposición al gobierno del expresidente José Mujica.

La iniciativa, que se espera apruebe la Cámara de Diputados el sábado en la noche por mayoría de 50 legisladores del partido gobernante Frente Amplio, establece por un lado que el poder ejecutivo condonará a ANCAP una deuda de 622 millones de dólares, al tiempo que también habilitará un préstamo de 250 millones de dólares de la Corporación Andina de Fomento, el cual será usado para sustituir endeudamiento de corto plazo.

El proyecto ya fue aprobado anteriormente en el Senado, aunque con el rechazo unánime de la oposición.

"No sólo es eficiente lo que da ganancias", afirmó la diputada Lilián Galán, del Movimiento de Participación Popular (MPP), que pertenece a la coalición del Frente Amplio. Ella defendió la capitalización de ANCAP, al afirmar que la izquierda reivindica un papel activo y de "compromiso social" de las empresas públicas.

La legisladora afirmó que las inversiones eran necesarias y fueron postergadas por gobiernos anteriores, y recordó que ANCAP aportó miles de dólares a las recaudaciones a través de impuestos en el precio de combustible y las rentas generales. Dijo también que no se han tenido en cuenta "costos no reconocidos en las tarifas", como el crecimiento de la plantilla, que pasó de 2.000 a 2.700 funcionarios "en una empresa sin expansión y sin asistencia financiera del Estado".

Pero muchos legisladores de la oposición no piensan igual.

"Nadie se hace responsable y tiene la honestidad y la humildad de decir: la fundimos, somos los padres de esta criatura que al Uruguay le va a salir en 900 millones de dólares; nos equivocamos y la fundimos", criticó Gustavo Penadés, del opositor Partido Nacional.

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"Tampoco deciden retirar a los responsables, que son el directorio. Acá lo que se dice es 'vamos a empezar de 0 con el mismo directorio''', añadió.

Además hubo críticas a que el gobierno inyecte semejante suma de dinero sin siquiera remover a las autoridades de ANCAP.

"El presidente de la república no sabía el manejo financiero de la principal empresa pública del país. ¿Y qué sabía?", afirmó el diputado Eduardo Rubio del opositor Unidad Popular, refiriéndose a las afirmaciones de que Mujica desconocía el hecho.

El déficit de ANCAP ha provocado serias divisiones en el oficialismo. El actual ministro de Economía, Danilo Astori, y los dirigentes de su sector han responsabilizado de la situación a Mujica y a Raúl Séndic, actual vicepresidente y presidente de ANCAP en el anterior gobierno.

En cambio, Séndic, Mujica y los dirigentes cercanos a sus posiciones han señalado que el déficit se originó en decisiones del Ministerio de Economía, que desde que el Frente Amplio llegó al poder en el 2005 ha estado en manos del propio Astori o de técnicos cercanos a él.

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ANCAP tiene el monopolio de la importación y refinación del petróleo en Uruguay. A pesar de múltiples intentos, nunca descubrió un yacimiento en el país.

Un plan a principios del siglo XX para que desarrollara un combustible propio en base al alcohol terminó sin la invención de dicho carburante, pero con una fábrica de bebidas alcohólicas. Hasta hoy ANCAP tiene una subsidiaria que fabrica whisky y otras bebidas espirituosas y más recientemente incorporó perfumes a su línea de productos.

La empresa también fabrica cemento, y en los últimos gobiernos ha incursionado en un proyecto de elaboración de biocombustibles.

frm