Un total de 114 miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) —de una membresía de 164 países—, incluido México, urgieron a nombrar a seis de los siete jueces del Órgano de Apelación de ese organismo, que es la última instancia para dirimir controversias.

Sin embargo, Estados Unidos, quien ha bloqueado esos nombramientos desde el 2017, volvió a mantener su negativa a ello.

Con sede en Ginebra, Suiza, el Órgano de Apelación está integrado por siete personas y puede confirmar, modificar o revocar las constataciones y conclusiones jurídicas de un tribunal (grupo especial), y los informes del Órgano de Apelación, una vez adoptados por el Órgano de Solución de Diferencias (OSD), deben ser aceptados por las partes de la diferencia.

Para resolver en la materia, se requieren tres de los siete jueces, los cuales se van rotando conforme se presentan los casos.

Pero de esos siete jueces, desde septiembre sólo hay tres, de India, Estados Unidos y China, y partir del 11 de diciembre próximo sólo quedará el de China.

Actualmente, estos jueces no pueden dirimir conflictos comerciales relacionados con Estados Unidos, China e India, ya que se acostumbra que en el panel de tres que revisan las apelaciones no esté el miembro del país implicado.

En una de las comunicaciones, 48 miembros de la OMC, México entre ellos, propusieron establecer un Comité de Selección integrado por el director general y los presidentes del Consejo General, el Consejo del Comercio de Mercancías, el Consejo del Comercio de Servicios, el Consejo de los Acuerdos sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y el OSD.

Además, plantearon fijar un plazo de 30 días contados a partir de la fecha en que adopte su decisión para la presentación de candidaturas de los jueces (expertos, en el argot de la OMC).

Finalmente, solicitaron al Comité de Selección que lleve a cabo su labor con miras a formular recomendaciones al OSD dentro de los 60 días siguientes a la fecha límite para la presentación de candidaturas, de forma que el OSD pueda adoptar una decisión sobre el nombramiento de seis nuevos miembros del Órgano de Apelación lo antes posible.

Pero la administración del presidente Donald Trump parece estar adoptando un enfoque escéptico sobre el sistema de solución de diferencias de la OMC en particular.

El representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, ha pedido cambios sistémicos en el cuerpo, pero hasta el momento Estados Unidos no ha hecho propuestas específicas.

Algunos miembros del Congreso estadounidense han identificado deficiencias en la solución de controversias en los acuerdos comerciales de los que Estados Unidos es parte. Éstas incluyen si la Representación de Comercio de los Estados Unidos (USTR) debería presentar más casos para la solución de controversias, si los panelistas han interpretado los acuerdos de manera demasiado amplia y si los procedimientos se completan de manera oportuna.

El sistema de solución de diferencias de la OMC es obligatorio. Todos los miembros están sujetos a él, por cuanto todos ellos han firmado y ratificado como un todo único el Acuerdo sobre la OMC, del que el Entendimiento sobre Solución de Diferencias (ESD) forma parte. El ESD obliga a todos los miembros de la OMC a someterse al sistema de solución de diferencias cuando éstas se planteen en el marco del Acuerdo sobre la OMC. Por lo tanto, a diferencia de la mayoría de los demás sistemas de solución de diferencias internacionales, no es necesario que las partes acepten la jurisdicción del sistema de solución de diferencias de la OMC mediante una declaración o acuerdo específico.

Juicios son opacos, critica

EU cuestiona transparencia de procedimientos en la OMC

Estados Unidos hizo un nuevo cuestionamiento, ahora sobre la transparencia en la OMC, en un momento en que dos de sus tres pilares se encuentran en crisis.

La delegación de Estados Unidos el lunes renovó una solicitud de décadas de antigüedad para hacer públicas todas las reuniones y declaraciones en procedimientos legales. En una reunión del OSD, Estados Unidos argumentó que no hay reglas que impidan la disponibilidad pública de presentaciones legales, argumentos y posiciones, y reuniones abiertas.

“La mayoría de los miembros de la OMC continúan insistiendo en audiencias cerradas y presentaciones confidenciales”, sostuvo en su declaración. “Lo que es peor, algunos incluso intentan evitar que Estados Unidos y otros miembros hagan declaraciones públicamente disponibles a través de una visualización directa cuando se hacen”.

La OMC cuenta con tres pilares primordiales: la administración de los acuerdos derivados de la Ronda Uruguay; la solución de diferencias (inoperante por la falta de renovación de jueces), y la negociación de nuevas disciplinas y reducción de aranceles y otras barreras al comercio (sin poder cerrar la Ronda de Doha).

Según la USTR, la administración Trump quiere ayudar a construir un mejor sistema de comercio multilateral, y seguirá activa en la OMC. Al mismo tiempo, reconoce que la OMC “a veces ha estado dominada por un sistema de solución de controversias donde los jueces activistas intentan imponer sus propias preferencias políticas en los estados miembros”.

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