La Unión Europea está dispuesta a buscar soluciones al conflicto comercial sobre el acero y el aluminio con Estados Unidos que incorporen elementos de los pactos de supervisión sobre las importaciones y de salvaguarda que Washington alcanzó con Canadá y México en 2019, dijo este martes el jefe de comercio del bloque.

El vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, dijo a periodistas antes de una cumbre comercial y tecnológica entre Estados Unidos y la UE el miércoles, que el tiempo se está agotando para llegar a un acuerdo que permita levantar los aranceles estadounidenses sobre el acero fabricado en el bloque antes de la fecha límite de finales de noviembre.

Dijo que es necesario lograr un acuerdo a principios de noviembre porque probablemente se necesitaría alrededor de un mes para aplicarlo antes de que expire la tregua que interrumpió una escalada de aranceles que la Unión Europea aplicó en represalia sobre productos estadounidenses.

En cuanto a otras soluciones que se han alcanzado con otros países —con Canadá, con México y también con otros países— estamos dispuestos a estudiar qué tipo de soluciones diferentes, y qué es potencialmente útil (...) en el caso de la Unión Europea", señaló.

Dombrovskis se negó a especificar qué elementos podrían ser aceptables para Europa, pero los acuerdos de Washington con Canadá y México eliminaron los aranceles sobre los metales a cambio de un estricto régimen de vigilancia destinado a impedir el tránsito o la descarga de productos de terceros países en Estados Unidos.

Si las importaciones de Canadá o México "aumentan significativamente por encima de los volúmenes históricos durante un periodo de tiempo", Estados Unidos puede solicitar consultas, tras las cuales se reserva el derecho de volver a imponer aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio.

Las represalias de sus vecinos por esos aranceles se limitarían a los productos de acero y aluminio.

El Gobierno de Donald Trump impuso los aranceles de la "Sección 232" en marzo de 2018, alegando que el aumento de las importaciones amenazaba la seguridad nacional de Estados Unidos al debilitar a los productores nacionales.

La Unión Europea tomó represalias imponiendo aranceles al whisky bourbon, las motocicletas y otros productos fabricados en Estados Unidos, pero ambas partes acordaron en mayo no escalar el conflicto mientras iniciaban negociaciones para resolverla.

Brasil y Corea del Sur han acordado con Estados Unidos un acuerdo de contingentes arancelarios de estilo más tradicional que permite las importaciones libres de aranceles por debajo de ciertos volúmenes.