La banda de los 2.5 Gigahercios resulta una estimulante oportunidad de negocio para Telefónica Movistar en su afán de avanzar sobre México, tanto como ese espectro es valioso por su naturaleza técnica de soportar una mayor capacidad de transportación de datos por el aire y las construcciones.

Un trozo de la 2.5 GHz ayudaría a Movistar a ampliar la cobertura de su red móvil por el territorio nacional, a diversificarla hacia otra banda del espectro radioeléctrico y a potenciarla con nuevas tecnologías de comunicación móvil como el LTE-Advanced Pro. Y También daría confianza a los inversionistas de que Telefónica mantiene una apuesta por seguir en el mercado mexicano o, en su caso, que una potencial venta de esa filial a un tercero sería más atractiva por contar ahora con otro activo intangible para servicios de nueva generación.

El gobierno mexicano conduce en estos días la licitación IFT-7 para entregar en concesión 120 MHz de espectro de la 2.5 GHz, repartidos en seis bloques de cobertura nacional. El proceso ya concluyó su etapa de presentación de toda la documentación de identidad y los comprobantes de la garantía de seriedad requeridos por el Instituto Federal de Telecomunicaciones para los interesados. El regulador había informado que cuatro empresas y un consorcio manifestaron interés, pero a la cita decisiva sólo llegaron dos competidores. Altán Redes, operador de la Red Compartida, confirmó su declinación; analistas presumen que Telcel también desistió del concurso; y AT&T y Movistar, según diversas fuentes, son los únicos tiradores extraoficialmente en la subasta. 

Telefónica Movistar tiene una serie de distintos retos técnicos y de mercado en México: está a contrarreloj por avanzar con su cobertura 4G y hacer el primer despliegue de una red propia con tecnología 4.5G; también piensa en los desembolsos por los refrendos de sus concesiones en la banda de 1.9 GHz que vencen este año, más los que deberá hacer por las que consiguió en ese mismo espectro por el traspaso de frecuencias de 1.7/2.1 GHz por otras de 1.9 GHz que fueron de AT&T en 2015. Empolvado además está un caso que la compañía mantiene contra el gobierno mexicano por hacer poco desde el año 2012 hacia atrás por mejorar la competencia en el sector de las telecomunicaciones.

En cuanto a usuarios, Movistar ha crecido en 67% su base de clientes en México entre 2008 y 2017, y en 7.5% sus ingresos medidos en pesos, pero su nivel de inversión ha caído en 9.66% en ese lapso y el promedio del consumo mensual de sus abonados se ha venido abajo en 52%, derivado, en parte, por tropiezos en la cobertura de su red. Por ello, entre otros factores más, ir por una parte de la 2.5 GHz redefinirá su rostro en el país. 

Movistar, el que tiene menos espectro en México

Telefónica es el operador con la menor tenencia espectral para servicios móviles comerciales. Su cartera se conjunta de 59.3 MHz en la banda de PCS o de 1.9 GHz, más 4.51 MHz en la banda de los 850 MHz; un total de 63.85 megahercios que equivalen al 10.67% de todas las frecuencias disponibles para el mercado móvil mexicano, 598.34 MHz repartidos entre todos los operadores de todas las bandas.

Incluso la Red Compartida de Altán Redes tiene más Megahertz que Telefónica, 90 dentro del espectro de los 700 MHz. Más espectro en sus manos haría sentido al negocio de Telefónica Movistar.

Telcel, por su parte, es el principal tenedor de espectro en México, con 177.92 MHz; es el poseedor del 29.74% de las frecuencias disponibles para servicios móviles; y de todas ellas, 60 MHz están dentro de la 2.5.

AT&T es el segundo poseedor de señales, con el 20.36% que se hizo tras la compra de Iusacell-Nextel y las frecuencias de éstas en las bandas de PCS, AWS y de 850 MHz. AT&T compró al IFT otros 50 megahercios en la subasta del año 2015.

Con 2.5, puede alcanzar a AT&T-Telcel y reforzarse en 5G

Espectro adicional en sus manos le permitirá a Movistar pensar en importantes despliegues de red avanzada, como 4G, 4.5G y 5G; en un primer paso con tecnología LTE-Advanced Pro, plantea Jesús Romo, director de la consultora Telconomia.

“En este caso, se prevé que Telefónica lo pueda utilizar para realizar carrier aggregation con espectro de la banda 1.9 GHz y/o 850 MHz en algunas zonas, y permitir que los usuarios cuyos equipos cumplan ciertas características tengan mejores velocidades y disponibilidad de la red”, dice Jesús Romo.

Hace cinco semanas Telcel presentó “GigaRed”, es la primera red celular 4.5G o LTE Advanced Pro que se conoce en México. Esta red inició su cobertura en las diez principales ciudades de la República y el objetivo de Telcel es llevarla a las 76 zonas urbanas más grandes del país al cierre del año. El operador informa que entre su base de clientes existe un mercado de 1 millón de usuarios con teléfonos capaces de soportar una tecnología 4.5G. 

“Este espectro podría utilizarlo Telefónica eventualmente en el desarrollo de 5G en el país, pero eso todavía es tentativo. En este caso, lo importante para Telefónica es el acceso a este elemento de infraestructura que le permitirá mejorar la capacidad de su principal activo, la red móvil”, añade el director de Telconomia.

La 2.5 GHz hace más atractiva a Movistar

El músculo financiero de la filial mexicana de Movistar no está mejor tonificado en comparación con los de AT&T y Telcel, pero está en posición de resistir una puja por el espectro de la 2.5 GHz.

Aún con sus cargas financieras, la matriz en España se animó este mes a hacer una fuerte apuesta por frecuencias para comunicaciones 5G en Reino Unido, sobre los 600 millones de euros para quedarse con 80 MHz de ancho de banda las frecuencias de 2.3 y de 3.4 GHz, con los que puede potenciar el crecimiento de su filial británica O2 en la absorción de usuarios, para hacerla más atractiva en los mercados de valores o para darle mayor importe ante una potencial oferta de compra.

En México un bloque nacional de 20 MHz de ancho de banda de la 2.5 GHz tiene un precio de salida de 350 millones de pesos y el hecho de que sólo habría dos tiradores por las frecuencias, es posible que ese espectro no genere una abultada oferta económica por parte de los interesados. 

“Acaba de concluir la 'subasta 5G' del Reino Unido en la que Telefónica obtuvo la mayor parte del espectro y como resultado aportará más de dos terceras partes de lo recaudado por esa licitación que, por cierto, fue competida y los precios finales del espectro se incrementaron. Las subastas que esperamos para los próximos años son para el desarrollo de 4G o 5G como líneas de crecimiento de la empresa, por lo que estos compromisos podrían cubrirse no sólo con recursos propios, sino con crédito”, comenta Jesús Romo, de Telconomia, en alusión al caso mexicano.

Telefónica mantuvo en México un nivel muy similar de inversión entre 2016 y 2017, de 219 y 217 millones de euros, respectivamente; de 4,517 millones de pesos en 2016 y de 4,661 millones en 2017, según el tipo de cambio promedio peso-euro para esos años.

El margen OIBDA de Telefónica en México se elevó de 21.9% en 2016, a 22.6% en 2017. Un factor de presión para Movistar en el año fue aquel de que su flujo operativo cayó 5%, equivalente al 5.2% que retrocedieron sus ingresos generales.

Por lo tanto, argumenta el jefe en Telconomia, “a valor presente, un bloque concesionado a 20 años tendría un precio más alto que lo reportado por el indicador referido de Telefónica de manera acumulada en 2017. Dependerá de si los recursos provienen de Telefónica como grupo, cuyo efectivo a finales de 2017 era 39% más alto que finales de 2016, o de algún crédito tomando en cuenta el periodo 2018-2019 de subastas y renovaciones en varios mercados que tiene enfrente Movistar”.

erp