Querétaro, Qro. Si Donald Trump concreta la aplicación de un impuesto de ajuste fronterizo (Border Adjustment Tax, o BAT, por sus siglas en inglés) se convertiría en el mayor riesgo para el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) porque encarecerá el costo de las exportaciones; sin embargo, los clientes más importantes para los industriales de las autopartes en México son y seguirán siendo las fábricas de vehículos instaladas en Estados Unidos, aseveró Óscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

Diseñado por Paul Ryan, el líder republicano en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el BAT contempla un esquema de control tributario que impediría a las empresas basadas en ese país la deducción de las importaciones, con el fin de desincentivarlas.

Albín sostuvo que para Estados Unidos, México representa su principal proveedor de partes y componentes de bajo costo, con 75% de la producción total nacional, por lo que en lugar de preocupar una renegociación, congratula que haya una revisión para fortalecer la relación comercial de la región.

Sobre si existe preocupación en la industria por la eventual construcción de un muro fronterizo entre México y Estados Unidos, respondió: Eso no va suceder. Pero si el BAT se consolida, el afectado será el consumidor estadounidense. Va a encarecer la cadena de valor y se trasladará al costo, (entonces) México trasladaría los costos al valor de las exportaciones .

Al participar en la tercera edición del foro Automotive Meetings 2017, sobre el panorama internacional de la Industria Automotriz, Albín explicó que sus contrapartes en EU y Canadá trabajan en un bloque que haga frente a la competencia asiática, principalmente China, y no ver la relación como de enemigos.

En lo que estamos trabajando las tres partes (México, EU y Canadá), es en cómo entender lo que tenemos para poder defenderlo, porque los verdaderos enemigos del TLCAN son los países que están fuera , expresó el presidente de la INA.

México y Canadá aún no tienen la notificación formal de Estados Unidos para ratificar o renunciar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), por lo que se mantiene en incógnita qué busca en específico el presidente Donald Trump, afirmó el gobierno federal y empresarios.

Aun así, Óscar Albín sostuvo: No nos asusta una renegociación (...) seguimos en el TLCAN y seguiremos ; mientras que Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), refirió que el sector productivo se encuentra listo para el proceso. Salvador Behar, director general para América del Norte de la Secretaría de Economía, explicó que mientras no exista una notificación del gobierno de EU y su Congreso lo apruebe, además de que sean ratificados Wilbur Ross, del departamento de Comercio de EU y Robert Lighthizer como cabeza del USTR (Oficina del Representante de Comercio de EU), no existe nada en concreto y el TLCAN sigue su curso.

Menos incertidumbre

El presidente de la Concamin aseveró que existe tranquilidad y confianza de los industriales sobre la renegociación del TLCAN.

Sabemos que las amenazas del presidente de EU se centran en la manufactura, así que si la negociación no avanza hacia un beneficio general, tenemos un as bajo la manga, que es el ramo agroindustrial . Advirtió que si EU quiere poner medidas en la manufactura que sean nocivas para México, el país también puede revirar a la agricultura estadounidense.

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