La producción de hidrocarburos en la cuenca petrolera Tampico-Misantla tiene potencial de incrementarse hasta 4.8 veces en el caso del petróleo y 3.2 veces en el caso del gas natural al 2024 y de incluso soportar la mitad de la producción de ambos productos al 2032 si se mantienen los planes de exploración y producción quinquenales propuestos por la administración actual, mismos que incluyen más rondas petroleras y la extracción de no convencionales, reveló la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Según el análisis estadístico del Centro de Nacional de Información de Hidrocarburos (CNIH) del regulador upstream del país, al ritmo de inversiones estimado por el último Plan Quinquenal de Exploración y Producción de la Secretaría de Energía, si se mantiene el ritmo de exploración e inversión actual, esta cuenca pasará de los actuales 76,000 a 252,000 barriles diarios de crudo en el 2024 y a nada menos que 929,000 millones de barriles diarios al 2032. En el caso del gas natural, pasaría de 184 a 748 millones de pies cúbicos de gas al cierre de la administración y se elevaría hasta 2,093 millones de pies cúbicos diarios en el 2032.

Según el análisis del regulador, la cuenca Tampico-Misantla es la número uno en recursos prospectivos del país, además de concentrar 21% de reservas 2P de petróleo crudo equivalente al 2018.

En el 2032, su potencial de producción estimado pudiera oscilar entre 666,000 y 929,000 barriles diarios de aceite y entre 1,359 y 2,093 millones de pies cúbicos al día de gas natural, es decir, equivalente a poco menos de la mitad de la producción actual del país, como explicó la CNH.

“El volumen de producción potencial se estimó considerando asignaciones, contratos existentes y contratos futuros. Esta estimación toma en cuenta los recursos prospectivos convencionales y no convencionales de las áreas incluidas en el Plan Quinquenal. Se suponen licitaciones anuales de 30 bloques cada una, con una tasa de adjudicación de 60 por ciento. Asimismo, se consideran seis proyectos de exploración y desarrollo de Petróleos Mexicanos (Pemex)”, detalla el análisis.

En el caso de licitaciones de áreas convencionales, se estiman curvas esperadas de producción de acuerdo con las oportunidades exploratorias identificadas. En el caso de recursos no convencionales, se construye un perfil de producción considerando que cada éxito exploratorio recupera 20% del recurso estimado del área, y utilizando análogos internacionales.

[email protected]