El presidente Donald Trump amenazó con influir en el freno de grandes inversiones dirigidas a México, a través de una renegociación indefinida, en cuanto a tiempo, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“Ahora, mientras tanto, nadie se está mudando a México. Porque mientras el TLCAN esté en constante cambio, ninguna compañía va a gastar 1,000 millones de dólares para construir una planta automotriz”, dijo el mandatario durante una reunión de la Casa Blanca con gobernadores y legisladores sobre comercio internacional y agricultura.

Trump evidenció así que está dispuesto a impactar negativamente en México como una estrategia de negociación.

“Han tomado nuestra industria automotriz por la garganta. Y se han perdido tantos puestos de trabajo, tantas plantas enormes se han construido en México”, agregó, con su enfoque reiterado de un mayor ajuste del TLCAN en el sector automotor.

Según su propia versión, Trump le indicó al gobierno de México que considera la alternativa de “negociar para siempre” el TLCAN, enfatizando la incertidumbre de ello. “Mientras tengamos esta negociación, nadie va a construir plantas de miles de millones de dólares en México”, dijo.

Hasta la fecha, se han realizado siete rondas de negociaciones, la primera comenzó en agosto de 2017, y diversas reuniones entre cada una de ellas, en lo que hace una de las negociaciones comerciales regionales más intensas y agobiantes en el mundo.

Trump comentó que Estados Unidos “no tiene una fecha límite”, aunque en la cuestión de los tiempos que duraría el proceso negociador se ha mostrado contradictorio y ambiguo. “Y nos estamos acercando mucho a un acuerdo. Pueden ser tres o cuatro semanas. Podrían ser dos meses; podrían ser cinco meses. No me importa”.

“De hecho, si todos en esta sala cerraran sus oídos, diría que prefiero cancelar el TLCAN y hacer un nuevo acuerdo, pero no lo haré porque quiero que todos sean felices en esta sala, ¿ok? Veremos cómo funciona”, dijo Trump.

Durante su mandato, en su impacto en México más directo, el presidente Trump influyó para que se suspendiera el proyecto de una nueva fábrica de Ford en San Luis Potosí, tras intentar atraer esa inversión a Estados Unidos, la cual finalmente se fue a China. México captó 29,695.0 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) en 2017, lo que significó un alza de 11.1% en comparación con la cifra preliminar del año previo. Particularmente, en el rubro de fabricación de equipo de transporte recibió 6,972 millones de dólares, un récord.

Algunos analistas han señalado que en este tipo de flujos de capital, la incertidumbre perjudica no tanto a las inversiones en curso, como sí a los nuevos proyectos de largo plazo. Aunque el ciclo de atracción de nuevas plantas a México tenía perfilado un fin ante de la llegada de Trump al poder.

La administración Trump, por primera vez en los objetivos de negociación de un tratado de libre comercio, expresó su meta de mejorar la balanza comercial de Estados Unidos y reducir el déficit comercial con México y Canadá a través del TLCAN 2.0.

El presidente estadounidense y algunos funcionarios dentro de su administración creen que los déficits comerciales son perjudiciales para la economía de su país.

Robert Lighthizer, representante comercial de la Casa Blanca, declaró después de la segunda ronda que si bien quería negociar un acuerdo aprobado por el Congreso, también quería reducir el déficit comercial, como parte de su misión para ayudar a los trabajadores y agricultores estadounidenses.

Críticos del TLCAN argumentan que los tratados de libre comercio de Estados Unidos han contribuido al aumento del déficit comercial con algunos socios comerciales. No obstante, el mayor desbalance lo tiene con China, con quien no opera un acuerdo comercial.

En Lima, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, urgió este jueves un acuerdo del TLCAN en las próximas semanas dado el “calendario político” en Canadá y México. “Estamos limitados por el calendario político”, dijo a un grupo de periodistas en el marco de la Cumbre de las Américas que se inicia este viernes en la capital peruana. “Si no logramos un acuerdo en las próximas semanas, después será muy difícil”.

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