El gigante tecnológico surcoreano Samsung Electronics anunció el jueves un aumento del 31% en su beneficio neto en el tercer trimestre, sobreponiéndose a los problemas en las cadenas de suministro global causados por la pandemia.

El principal fabricante mundial de chips y teléfonos indicó en una comunicación al regulador que su beneficio neto llegó a 12.29 billones de wones (10,500 millones de dólares) entre julio y septiembre, un aumento del 31% respecto al mismo trimestre del año anterior.

Su facturación incrementó en un 10% interanual hasta alcanzar un récord de 74 billones de wones (63.000 millones de dólares), sustentado en el buen rendimiento de su división de chips de memoria.

De hecho, un 60% de su beneficio operativo procede del negocio de los semiconductores, impactado a nivel global por la escasez de estos componentes y problemas en la cadena de suministros.

En este sentido, la firma indica que estas afectaciones permanecerán y que "deberá vigilarse un problema con el abastecimiento de componentes más largo de lo esperado".

El fabricante también admite que la debilidad del won surcoreano frente al dólar estadounidense ha impulsado sus márgenes operativos en 800,000 millones de wones (681 millones de dólares).

Samsung Electronics es el buque insignia del gigantesco conglomerado Samsung, el mayor de los imperios familiares que dominan los negocios en Corea del Sur, la duodécima economía mundial.

Su volumen de ventas equivale a una quinta parte del Producto Interior Bruto del país.