A partir de mañana, 15 de julio, inspectores de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) acudirán diariamente a la planta de General Motors, en Silao, Guanajuato, a supervisar el proceso de la nueva consulta para legitimar el contrato colectivo de trabajo en la planta, misma que deberá llevarse a cabo antes del 10 de agosto próximo.

Las autoridades mexicanas acordaron lo anterior con sus pares estadounidenses como parte de una serie de compromisos para solventar la queja interpuesta por el gobierno de Estados Unidos por la violación de los derechos sindicales de los trabajadores de la planta, en una primera votación realizada en abril pasado.

La STPS, a través de su cuerpo de inspectores, investigará proactivamente y verificará las condiciones alrededor de la consulta. Esto incluye identificar, documentar y tomar acciones para corregir cualquier desinformación, intimidación o represalia (en contra de los trabajadores) … los inspectores estarán presentes en la fábrica diariamente a partir del 15 de julio”, establece el documento del curso de remediación, donde se consignaron los compromisos de México.

El documento establece también que el número de inspectores se incrementará progresivamente al acercarse la fecha de la nueva votación, empezando con aproximadamente ocho inspectores durante la primera semana hasta llegar a 32 inspectores la semana de la votación, en agosto.

Entre sus funciones, los inspectores deberán entrevistar trabajadores de forma aleatoria para asegurarse que el ambiente en la planta está libre de coerción e intimidación.

La semana pasada México y Estados Unidos anunciaron que habían formulado un curso de remediación que incluye la reposición de la votación para legitimar el contrato que detenta actualmente el sindicato Miguel Trujillo López (afiliado a la CTM), pero ahora con la presencia de observadores de organismos como la OIT.

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