Repsol quiere ser una compañía más verde. La petrolera que preside Antonio Brufau prepara un nuevo plan estratégico que potenciará las inversiones en renovables y con el que la empresa quiere ser una compañía con cero emisiones netas de CO2 en 2050. Eso supone revisar la valoración de sus activos, lo que le ha llevado a ajustar su valoración mediante deterioros y provisiones por un importe multimillonario, con un impacto de 4,800 millones de euros netos en los resultados de 2019, comunicó la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Este ajuste de valor afectará, fundamentalmente, "a activos de exploración y producción de hidrocarburos en Estados Unidos y Canadá, como consecuencia de la reducción en las expectativas de precios futuros del gas", dijo la compañía.

Este ajuste contable minorará los resultados específicos de 2019, con el cálculo definitivo y las nuevas valoraciones de los activos presentes ya en el próximo informe económico del ejercicio. Sin embargo, la multimillonaria provisión no tendrá efecto en la generación de caja ni afectará a la anunciada propuesta de aumento de retribución a los accionistas.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, declaró en un comunicado:

Estamos convencidos de que debemos fijarnos objetivos más ambiciosos en la lucha contra el cambio climático. Creemos que el momento para Repsol es ahora. Lo hacemos con la plena confianza de estar apostando por el futuro. Sólo abordando con claridad estratégica los grandes retos que tenemos ante nosotros podremos convertirlos en oportunidades. Estamos convencidos de que ello refuerza nuestro proyecto, atrayente, sostenible y rentable para todos nuestros stakeholders”.

Repsol anunció que plantea nuevas metas de reducción de su indicador de intensidad de carbono sobre la base del año 2016: del 10% en 2025, del 20% en 2030 y del 40% en 2040, para avanzar hacia las cero emisiones netas de CO2 en el año 2050. 

"Con los avances tecnológicos hoy previsibles, Repsol anticipa que se pueda alcanzar al menos el 70% de reducción de emisiones netas para ese año y la compañía se compromete a aplicar las mejores tecnologías para elevar esta cifra, incluyendo la captura, utilización y almacenamiento de CO2. Adicionalmente, en caso de que ello no fuera suficiente, Repsol compensará emisiones mediante reforestación y otras soluciones climáticas naturales para alcanzar cero emisiones netas en 2050", explicó la compañía, que asegura que es la primera de su sector en fijar esa ambiciosa meta.

Ese nuevo escenario de descarbonización de la economía y de reducción de emisiones por parte de la empresa es el que servirá de base para el plan estratégico 2021-2025, que se presentará al mercado y a los inversionistas en la primera mitad de 2020. Al tiempo, ese nuevo escenario es el que ha obligado a revisar el valor de los activos.

Nuevos objetivos

La compañía anunció también que incrementa en 3,000 MW su objetivo de capacidad de generación de electricidad baja en carbono, hasta los 7,500 MW en 2025, e inicia su expansión en otros mercados para convertirse en "un actor internacional relevante en energías renovables".

Repsol cuenta en la actualidad con 2,952 MW en operación y 1,083 MW en desarrollo, y el Consejo de Administración ha aprobado nuevas inversiones para incorporar y construir dos proyectos fotovoltaicos y uno eólico por un total de 1,600 MW adicionales. Con estos proyectos, la cartera de generación baja en carbono alcanza los 5,600 MW.

En el área de Upstream (exploración y producción de hidrocarburos), para alcanzar los objetivos previstos, Repsol orientará su cartera de activos al cumplimiento del Acuerdo de París, lo que implica priorizar la generación de valor sobre el crecimiento de la producción, manteniendo como eje estratégico del negocio la flexibilidad, poniendo el foco en la rotación y mejora del portafolio de activos y en la generación de caja. Eso se traduce también en una estrategia de equilibrio de las reservas de gas y petróleo, con una visión del gas como energía para la transición energética.

En los negocios industriales, Repsol aumenta su objetivo de descarbonización, con especial foco en refino, con una reducción adicional de emisiones directas del 25% para 2025. Esta reducción se suma al recorte del 23% de las emisiones de CO2 entre 2010 y 2017.

La compañía avanzará en el despliegue de puntos de recarga eléctrica, autogas, gas natural comprimido y gas natural licuado en las estaciones de servicio y seguirá complementando su oferta eléctrica con servicios de alto valor alineados con la senda de descarbonización, como la autogeneración renovable.

Casi la mitad del sueldo variable de la alta dirección estará vinculado a la descarbonización

El consejo de Repsol ha buscado alinear a la alta dirección de la compañía, incluido su consejero delegado, con las nuevas metas de descarbonización de la actividad, presentadas esta tarde. 

Hasta un 40% de la retribución variable a largo plazo estará ligada al desafío de cumplir con el Acuerdo de París.

kg