Sao Paulo.- Futurecom 2019 es el foro de telecomunicaciones de mayor relevancia en América Latina donde esa industria se habla y escucha así misma; donde también se da voz a empresas de otros sectores económicos, por ello escasamente los que vienen aquí hablan de dispositivos móviles, videojuegos o pantallas táctiles que causan sensación en otras expos, pero más acerca de aplicaciones para la cosecha en el campo, la eficiencia de las factorías y soluciones para mejorar la vida en la ciudad.

Esta feria se nutre principalmente con empresas originarias o con sede latinoamericana en Brasil, por eso es que este año se tiene confirmada la presencia de 400 de ellas, sea con representación de sus productos o servicios en físico o con un vocero que ha venido a exponer la visión de su compañía sobre desarrollos en 5G para la industria. Se hace en Sao Paulo porque esta ciudad genera el 32% del PIB brasileño y porque también, operadores como Telefónica y América Móvil tienen en Brasil al primer o segundo negocio más importante fuera de sus mercados origen.

Futurecom es una pequeña ciudad construida casi espontáneamente en cuatro días y desmontada en dos; tiene capacidad para atender con servicios básicos a 35,000 personas. Una de esas prestaciones esenciales es la conexión de Internet, para la que se instaló un tendido de dos kilómetros de fibra óptica para conectar la estación base más cercana con la Expo Sao Paulo, donde se realiza el foro, y un kilómetro más de cables dentro de la misma feria que fue colocado por siete distintos operadores, que Hermano Pinto, el director general de Futurecom 2019, califica como la “última milla” de Futurecom:

—Se le ve todavía por los distintos auditorios, apurando a los técnicos. Al respecto, ¿cuánto lleva y qué implica la planeación de un foro como este?

—La planeación nos lleva 16 meses. Esto quiere decir que hace unas pocas semanas comenzamos la planeación del año 2020 y todo comienza con escuchar al mercado; a los principales players, a los reguladores y otros órganos del gobierno, así como a las cámaras industriales y organizaciones que miran todo este sector. Por ahí se empieza, escuchándolos a ellos y también con nuestra presencia en otros eventos como el Mobile World Congress, otros más en Europa, América y unos más que organiza la misma empresa Informa en África.

Esto implica una preparación larga, con un equipo bastante grande; de unas 80 personas trabajando muy fuerte para hacer posible los salones que vemos con sus temas muy definidos, es por ello que aquí se escuchan muchas propuestas sobre cómo atender la necesidad de un McDonald’s o una minera. Y además hay cincuenta que están presentes con los clientes para integrar todas sus visiones al foro.

—Si Futurecom fuera una ciudad, ¿cuántos funcionarios que prestan servicios esenciales tendría?

—Futurecom recibirá 30,000 personas este año; pero tiene capacidad para 35,000. Si fuera una ciudad, sería una de tamaño medio y estaría considerada en un mapa de Brasil, atendida con todos los servicios; con 800 personas trabajando aquí cada día para solucionar cada tipo de necesidad. Eso incluye que su construcción se hace en cuatro días y que nos dan dos más para desmontar.

Incluye que se tiene qué pensar en vías para traer aquí un tractocamión del agro para explicar potenciales servicios con nuevas tecnologías. Eso habla de la necesidad del tipo de infraestructura que necesitamos y que instalamos, y de una conexión también de un kilómetro de cables sólo aquí adentro que manda velocidades en gigas.

—¿Qué tan complicado es negociar temas, patrocinios o presencia de la industria, cuando lo atractivo en este tipo de foros son lo celulares? ¿En algún momento ha tenido que ajustar el plan de Futurecom para un año?

—Eso siempre es difícil, que se le suma a las complicaciones del momento económico de un país y de la industria en sí. Más de un momento hemos tenido que adecuar el plan por la coyuntura económica y por los temas de interés de las empresas. Tenemos que hacer un ejercicio entonces de dar voz a todos, a los más posibles, sin perder el foco. Ciertamente, tenemos aquí una gran demanda de algunas empresas para el tema de los dispositivos de consumo masivo, pero que no consentimos porque lo que deseamos es que el mercado se escuche, que sea un espacio para los negocios corporativos y claro, tenemos empresas que están en ambos mercados: consumo y corporativo, pero el foco acá es el negocio entre empresas: la empresa hablándole a la empresa.

Hay una fuerte demanda del mercado por hablar aquí sobre el mismo mercado, porque es un espacio de los que hay pocos. Por eso hacemos tres reuniones con la industria. Nos reunimos en oficinas de Accenture, Nokia, Deloitte para platicar con la industria… Podría decirse que el último empuje comienza con el tiempo post-Barcelona y se cierra en junio; allí queda el foro ya planchado y ya después viene lo que puede llamarse un proceso de “curaduría”.

—Usted sigue todas las negociaciones y mira todo el ecosistema tecnológico. Siendo así, ¿cuál podría ser el mejor lugar para Futurecom dentro de esta industria de ferias de tecnología?

—Nosotros queremos ser un espacio para tender oportunidades en que las empresas hagan negocios con las empresas. En ese punto, podría comentar que en el nicho de los autos conectados, ya hay quien habla de todo lo relacionado con el consumo masivo y todo lo que va dentro del auto, nosotros podemos de todo lo que va afuera; que allí la industria automotriz vea una oportunidad para platicar con las empresas de tecnología y pensar en qué modelos de negocio se pueden crear.

Ese es nuestro foco: que las empresas se puedan hablar y escuchar para innovar para crear nuevas industrias, con el mismo ejemplo, una conectividad fuera del auto. Así queremos a Futurecom, un evento de telecomunicaciones, tecnologías de la información y transformación digital.

 erp