Tras recibir el espaldarazo de Salomón Presburger, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), para asumir la candidatura de unidad del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani se comprometió a conformar una agenda única del sector privado de cinco puntos básicos para pedir a los aspirantes a la Presidencia de la República los esquemas necesarios para blindar la economía mexicana ante cualquier contingencia externa.

Gerardo Gutiérrez solicitó una licencia de hasta por 20 días hábiles ante la Comisión Ejecutiva de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) para llevar a cabo el proceso interno del CCE, dentro del cual se espera que el próximo 24 de febrero se oficialice la candidatura de unidad.

El exdirigente del sector patronal dijo que la posible participación de Mario Sánchez Ruiz en el Congreso servirá para fortalecer la presencia de la Iniciativa Privada ante el Poder Legislativo y con ello sacar reformas, por lo que desechó la versión de que el CCE esté alineado al partido del gobierno en turno (PAN).

Por mandato somos apartidistas , respondió Salomón Presburger, así que la candidatura del CCE se adelantó por los tiempos de Sánchez Ruiz a aspirar por una candidatura como Diputado plurinominal por el PAN, pero como empresarios no debemos tomar partida , insistió.

Sin adelantar agenda ni planes, agregó, se exigirán compromisos de los actores políticos, no para que firmen un acuerdo, sino para suban las propuestas a su plataforma de campaña y fijen calendarios en las aprobaciones.

SIGUEN QUEJAS POR BRASIL

Por otro lado, con relación a las tensiones con Brasil por su pretensión de renegociar las condiciones de comercio con México debido a la ventaja tomada por nuestro país en el sector automotriz, Salomón Presburger, líder de los industriales del país, expuso que ello sienta el antecedente de que Brasil no sabe jugar limpio .

Ante ello, reiteró que el sector productivo del país rechaza cualquier intención de abrir el comercio con esa nación, por lo que advirtió al gobierno mexicano considerar el proteccionismo brasileño antes de cualquier negociación.

Presburger estableció que además de las barreras no arancelarias que impone Brasil, la pretensión de condicionar su mercado automotriz a la apertura comercial con México conlleva a una situación difícil para ampliar el intercambio comercial.

Hemos reiterado que con Brasil no va nada... y aquí lo que estamos viendo en el tema automotriz es que tantito ya vieron que no estaban saliendo ganadores y ahora quieren cambiar las condiciones y acuerdos ya acordados , reprochó el industrial.

lgonzalez@eleconomista.com.mx