De llevarse a cabo una nueva reforma legal en materia energética en México que incluso tenga modificaciones a nivel constitucional, esta no puede ser retroactiva y hacer que el capital privado pierda acceso a mercados que ya se abrieron porque, de lo contrario, se verían obligadas a recurrir al arbitraje internacional afectando el potencial del país como destino para inversionistas.

En estos términos, la International Chamber of Commerce México (ICC) pidió al gobierno mexicano respetar el estado de derecho para que exista competencia en el sector energético con participación de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en actividades donde tienen experiencia, como la producción petrolera en aguas someras y la generación eléctrica mediante hidroeléctricas y ciclos combinados, dejando a los privados áreas como los hidrocarburos no convencionales y el mercado de energías renovables.

En la conferencia realizada este martes, Claus von Wobeser, titular de ICC México, explicó que la industria espera que el próximo Plan Nacional de Infraestructura que presentará el gobierno contenga proyectos energéticos principalmente renovables en los que involucre a la iniciativa privada, lo que permitiría acelerar el ritmo de recuperación económica de los próximos años tras la crisis por la pandemia del Covid-19.

Sin embargo, reconoció que en los últimos meses se han llevado a cabo algunas acciones que han frenado potenciales inversiones por hasta 6,000 millones de dólares en energía, mismas que no están canceladas, pero sí suspendidas hasta que exista certidumbre de que se respetará el marco legal vigente y los derechos adquiridos por los inversionistas en los últimos años.

Así mismo, consideró que el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad será benéfico para toda la industria, siempre y cuando se deje espacio para la competencia en las actividades donde las estatales no tienen experiencia y el sector privado sí.

De ahí que consideran que en primer término, Pemex puede continuar enfocándose en la exploración y extracción petrolera en aguas someras, donde tiene altos indicadores de rentabilidad, pero que otras áreas como la exploración en aguas profundas o en los recursos terrestres no convencionales deberían ser explotadas por los privados, que complementarían los esfuerzos de la petrolera estatal.

Y en lo que respecta a la industria eléctrica, explicó que por una parte esperan aumentar cada vez más la matriz de generación renovable, pero que la CFE tiene demasiadas oportunidades a través de todas sus filiales para continuar con actividades como el incremento de la capacidad de transmisión de energía, la repotenciación de las hidroeléctricas y los ciclos combinados o incluso su fortalecimiento en el suministro calificado para grandes usuarios, en conjunto con la atención a los usuarios de menores consumos en el suministro básico.

“Vemos riesgos si incursiona es un sector en el que no tiene experiencia, si lo intenta hacer solo, sin la tecnología y la experiencia extranjera en alianzas. Es muy difícil, no vemos el por qué meterse en un sector que no conoce”, afirmó Von Wobeser.

Finalmente, la ICC aseveró que con respeto al estado de derecho aún existe la expectativa de que se materialicen las inversiones necesarias para impulsar el crecimiento económico nacional mediante el respaldo energético, además de que como se ha observado en los últimos meses, existe también autonomía del poder judicial para hacer respetar los derechos de los inversionistas en el país.

A principios de agosto de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador envió un memorándum a los titulares de órganos reguladores del sector energético, como la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), además del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), en donde les solicitó analizar la manera en que se pueda fortalecer a las dos empresas productivas del Estado con el marco jurídico actual.

Plan energético de la 4T:

• Pemex y la CFE deben reconocer los contratos suscritos anteriormente siempre y cuando no impliquen fraudes en contra de la nación.

• El sistema eléctrico nacional deberá ser alimentado en este orden: en primer lugar, subirse a la red de distribución la energía producida en las hidroeléctricas; en segundo, lo generado en otras plantas de la CFE; en tercero, la energía eólica o solar de particulares y al final, la energía de ciclo combinado de las empresas privadas.

• Detener el otorgamiento de permisos o concesiones en el sector energético a particulares por sobreoferta de petróleo y electricidad.

• Apoyar a Pemex y la CFE en la política de distribución de energéticos, para evitar que sigan perdiendo participación en el mercado nacional. Desterrar la corrupción el influyentismo y la impunidad en Pemex y la CFE.

karol.garcia@eleconomista.mx