La escasez mundial de semiconductores ha propiciado un aumento de 16.7% en los precios de los automóviles, de acuerdo con un análisis del Congreso estadounidense.

Al mismo tiempo, The Taiwan Fund, un fondo de inversión con una cartera de 328 millones de dólares en activos, sobre todo en la industria de semiconductores, proyecta que los precios de estos productos intermedios se mantendrán altos al menos hasta finales de 2022.

Para México ambos datos adquieren relevancia pues está ubicado como el cuarto mayor exportador de vehículos automotores del mundo, con ventas externas en esta industria por 101,000 millones de dólares en 2020, superado por Alemania, Japón y Estados Unidos.

De modo que, en la primera vertiente, la escasez actual de semiconductores destaca la dependencia de los vehículos de motor de la electrónica.

Al obligar a los fabricantes de vehículos y repuestos a reducir la producción, la escasez de semiconductores ha reducido la disponibilidad de automóviles en los lotes de los concesionarios y ha elevado los precios.

Así, según el análisis del Congreso estadounidense, el precio promedio de transacción de vehículos nuevos es de casi 42,000 dólares, un aumento de 6,000 dólares con respecto a los precios de agosto de 2020 para vehículos comparables.

En cuanto al segundo aspecto, el mercado estaba inicialmente preocupado de que los gastos de capital de la empresa TSMC por 100,000 millones de dólares en tres años fueran un lastre para la empresa y condujeran a un exceso de capacidad en toda la industria.

Sin embargo, recientemente, una serie de informes de noticias en Taiwán han indicado que TSMC ahora tiene planes de aumentar los precios de sus chips de manera “bastante dramática”.

“Esto ha tardado mucho en llegar, ya que muchos otros fabricantes de circuitos integrados (como los circuitos integrados de controladores de pantalla, DDIC) ya habían subido los precios a lo largo del año. Además, parece que la escasez de oferta seguirá apoyando los precios hasta al menos finales de 2022. Esto ha hecho que el espacio de chips sea una inversión repentinamente mucho más atractiva”, indicó The Taiwan Fund, quien ha invertido en TSMC.

Cuando la demanda de automóviles se recuperó con fuerza, se vieron sorprendidos con un inventario inadecuado y no pudieron asegurar la capacidad que habían alcanzado antes en la pandemia.

Además, cuando esto se combinó con interrupciones en el transporte marítimo global, las empresas de circuitos integrados y las empresas de transporte marítimo de contenedores vieron un aumento masivo en la demanda.

roberto.morales@eleconomista.mx