El rebote pos Covid en la construcción perdió fuerza. Durante julio, el valor de producción generado por las empresas del sector, en cifras desestacionalizadas, tuvo un crecimiento de 1.1%, respecto al mes previo. Pese a ser el segundo mes de alza consecutiva (en junio se rompió una racha de 16 meses de caída al subir el 2.4%), ésta se alentó, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Su presidente, Julio A. Santaella, escribió ayer 24 de septiembre, en su cuenta de Twitter que la “recuperación en la nueva normalidad ha sido precaria”.

En el séptimo mes del año, dicho valor mostró una caída del 29.1%, en relación a igual periodo del 2019 (en mayo, en la etapa más complicada por el cierre de actividades por la pandemia del Covid-19, la baja en su comparación anual fue del 34.2%).

Los indicadores de empresas constructoras respecto al personal ocupado durante julio se incrementaron 0.8%, en comparación con el mes previo y bajaron 20.3% en la anual, las horas trabajadas subieron 2.3% respecto a junio, pero cayeron 19.8% al comparar con julio del 2019.

En contraste, las remuneraciones medias reales (salarios pagados a obreros y sueldos pagados a empleados) tuvieron una variación negativa en julio versus junio de 0.4%, pero repuntaron 0.7% respecto a julio del año pasado.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez, ya había previsto que el rebote que presentó el valor de producción de las empresas durante el mes pasado, luego de dos meses y medio de inactividad por la contingencia sanitaria, no venía acompañado de la certeza que se entraba en un terreno en el que se habían solucionado las complicaciones que se venían arrastrando por el lento ejercicio del gasto público en infraestructura y por la incertidumbre generada por el nuevo gobierno a la inversión privada.

“Hay que ser muy claros: estamos en un franco problema. Hay mucho que activar”, dijo. Y la situación no ha cambiado significativamente en el último mes, incluso es creciente el temor a una nueva ola del Covid-19 que vuelva a restringir actividades constructivas, que por cierto está trabajando a un nivel cercano al 50% de su capacidad, de acuerdo con el empresario.

Las cifras originales

La Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) correspondiente a julio fue realizada por personal del instituto “mediante Internet y asistencia telefónica con el fin de evitar el contacto presencial” y el tipo de obra impulsada por el sector privada, edificación, tuvo un crecimiento del 5.1%, en su variación con el mes previo (en junio aumentó el 7.2%), mientras que la relacionada con agua, riego y saneamiento se incrementó 8.1%, aunque venía de un alza de 14.3%, luego del reinicio de actividades constructivas en el país.

En tanto, el valor de producción de las empresas, con cifras originales, cayó 28.7% en julio en comparación anual y 24.6% en el acumulado enero-julio contra igual periodo del año pasado. La edificación, la construcción de obras de ingeniería civil y los trabajos especializados para la construcción, bajaron en su variación anual de julio  24.5, 32.2 y 33.6%, y en la suma de los siete meses 21.8, el 28.6 y el 21.3 por ciento.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx