En México 6 de cada 10 vehículos ligeros nuevos se comercializan a través de algún tipo de financiamiento, donde las pick up, minivans, SUV´s y los autos de lujo son las unidades con mayor demanda entre los mexicanos, y pese a que el ritmo del crédito se contrajo por la pandemia por Covid-19, “sigue siendo el principal propulsor de las ventas de autos”, afirmó la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) y la consultoría Jato Dynamics.

De acuerdo con el reporte de financiamiento y compradores enero-junio 2021, realizado por AMDA, Jato y Urban Science, el 58.3% del total de compras de vehículos nuevos son financiadas por un banco o una financiera de marca.

Mientras que sólo los segmentos de subcompactos y compactos superan este nivel de referencia, en 65%, aunque su tendencia de compra se perfila a la baja, según el reporte.

Guillermo Rosales, director de la AMDA, afirmó: “estamos en el inicio de la curva de recuperación, con el cierre del primer semestre de 515,000 unidades en total del 18.1% contra el 2020, lo que da pauta para que proceda de recuperación de constancia, pero de baja velocidad”.

De enero a mayo del presente año, fue financiada la compra de 262,580 vehículos, lo que representa 61.3% del total facturado para ese periodo. Por tipo de crédito, los de marca (concretadas por las filiales de las firmas fabricantes) captaron 76.5% de participación de mercado con 201,006 vehículos; bancos con 21.6% y 56,862; en tanto que las empresas de autofinanciamiento reportaron 1.79% con 4,712 vehículos.

Gerardo San Román, presidente de Jato Dynamics, comentó que el comportamiento de ventas de autos a crédito se convirtió en el principal eje central de tracción de la industria, aunque por ahora enfrente una situación complicada, los consumidores han optado por alargar los periodos de los financiamientos.

“Anteriormente, los planes de financiamiento eran de 36 a 48 meses, ahora han pasado de 60 meses que se ha vuelto el rey, hasta 72 meses, y eso permite ver la capacidad de pago que posee la gente en las mensualidades”, refirió.

Con la finalidad de que los distribuidores de vehículos amplíen su perspectiva y afinen sus estrategias de mercado, la AMDA y Jato, junto con Urban, presentarán los comportamientos del financiamiento de manera periódica, en el que si bien el mercado no pasa por un buen momento, dada la ampliación de plazos, el crédito resurge como el motor de las ventas de nuevos y seminuevos.

En este caso, los plazos de contratación del financiamiento, la mayoría de los acuerdos se colocan con periodo de 60 meses –en el caso de General Motors de México su financiera ofrece planes de hasta 90 meses–, en tanto que para la adquisición de minivanes y de automóviles de la categoría “de lujo”, el lapso promedio es de 36 meses, lo mismo que para pick-ups, estas últimas dada su vocación como herramienta de trabajo de pequeñas y medianas empresas, pymes.

En el caso del segmento de lujo, podría estar indicando la preferencia de otros esquemas de uso de un vehículo disponibles en el mercado, por ejemplo, el arrendamiento.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx