En medio de la crisis económica por el nuevo coronavirus y del bache pronunciado de las ventas de automóviles nuevos, la venta de pickups y, en general, la de vehículos ensamblados en México, han sido los rubros que han resistido más el vendaval.

De enero a junio las ventas de vehículos ligeros cayeron 31.9% a 436,445 unidades, afectadas por el cierre de las agencias para evitar la propagación del Covid-19. A su interior, algunas categorías tuvieron un mejor comportamiento, con reducción de ventas inferiores a las de la industria en su conjunto.

Las ventas de las pickups bajaron 20% a 73,000 unidades, mientras que las de vehículos compactos lo hicieron 28% a 94,100 coches. Finalmente, la categoría de vehículos deportivos tuvo un descenso de 28% a 2,600 unidades.

En contraparte, las categorías de producto que tuvieron caídas superiores a las de la industria fueron las de vehículos subcompactos (-37%), SUV (-33%), vehículos de lujo (-38%) y minivans (40 por ciento).

Ante la cuarentena, de abril a junio las ventas de las agencias se han realizado casi exclusivamente a través de medios remotos y de acuerdo con la AMDA, las ventas de vehículos de trabajo –en donde se inscriben diversos modelos de pickups– y flotillas contribuyeron a amortiguar la caída en ventas.

Por otro lado, al considerar el origen de los vehículos, las ventas de producto nacional cayeron 23.6% a 165,100 unidades, mientras que la de autos importados descendió 36.1% a 271,400 coches. Gracias a lo anterior, los automóviles ensamblados localmente crecieron su participación de mercado de 33.7% a 37.8%, terreno que perdieron las importaciones, cuya cuota bajó de 66.3% a 62.2 por ciento.

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