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No permitas que el cáncer de pulmón ponga en riesgo tu vida

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El cáncer de pulmón es un grupo de enfermedades que se derivan principalmente del epitelio pulmonar y de los bronquios; y se generan en el contexto de un crecimiento que no es armónico con el cuerpo e incontrolado, indica el Dr. José Fabián Martínez Herrera, especialista en oncología médica con alta especialidad en oncología torácica del Centro Médico ABC.
La Secretaría de Salud indica que, durante el 2020, en México se registraron 7,588 nuevos casos de cáncer de pulmón y durante ese mismo año también se registró la muerte de 7,100 personas por esta misma enfermedad.
El cáncer de pulmón tiene un origen multifactorial, esto significa que existen diferentes factores que contribuyen a su desarrollo entre los cuales están: exposiciones ambientales como cocinar con leña o petróleo a través de su humo, exposición al asbesto, algunas enfermedades inflamatorias o la contaminación ambiental; pero el principal factor que se ha visto relacionado a la aparición de cáncer de pulmón es el humo de tabaco tanto de primera como de segunda mano.
El tabaco es un producto que no solamente se relaciona al cáncer de pulmón, también a otras 14 neoplasias, pero la realidad es que únicamente el humo de tabaco no asegura el desarrollo de cáncer, existen muchas personas que fuman durante años y no desarrollan cáncer de pulmón; para que esto suceda se deben sumar múltiples factores, inclusive la predisposición genética puede tener un rol importante en ello.
Así, la predisposición genética se refiere a que existen algunos genes específicos que sí se han identificado con relación a la aparición de tumores, pero no es una situación definitiva. También se ha relacionado que las personas en Latinoamérica tienen algunas variaciones en sus genes, pero que no entran en categoría de mutación, pero que vuelven más frecuente la aparición de cáncer de pulmón.
¿Existen diferentes tipos de cáncer de pulmón?
El cáncer de pulmón se divide en dos tipos en función a su comportamiento clínico:
- Cáncer de pulmón de células pequeñas: el cáncer se forma en las células de los tejidos del pulmón, es muy agresivo para la persona y suele estar más relacionado con el consumo de tabaco. Aquí las células cancerosas, como su nombre lo dice, son pequeñas, crecen de manera rápida y crean tumores grandes, los cuales con frecuencia se diseminan con rapidez, hacen metástasis a otras áreas del cuerpo como el hueso, hígado o el cerebro.
- Cáncer de pulmón de células no pequeñas: es el tipo de cáncer pulmonar más común y su diseminación es más lenta, su subclasificación es en función a pequeñas variedades de la enfermedad, indicando que puede ser:
- Epidermoide, también conocido como de células escamosas y se origina en el interior de las vías respiratorias.
- Adenocarcinoma, se origina en las células del interior más lejano del árbol respiratorio.
- Células grandes, de origen un poco más incierto, pero con un comportamiento agresivo y resistente a los tratamientos.
- No especificado, es una categoría para casos donde no se puede describir una variedad de las mencionadas previamente.
En la actualidad, gracias a las nuevas tecnologías y estudios, se sabe que más allá de estas variantes, el cáncer de pulmón puede obtener una clasificación molecular que ayudará a la elección de un tratamiento más específico y adecuado.

Sin importar el tipo de cáncer de pulmón, es un padecimiento que tiene un impacto muy alto en la salud de la persona. Uno de los principales motivos de esto es que con frecuencia esta enfermedad se diagnostica en etapas avanzadas, por lo que ya no hay opción de curación aunque sí de control.
El Dr. Martínez indica que en México entre el 60 y 90% de los casos debutan en etapas avanzadas, por lo que solo se lleva control de la enfermedad.
Los tumores en pulmón, aunque no son el cáncer más frecuente en el mundo, sí son el que más mata; esto significa que, aunque no es el cáncer más peligroso en su origen, al recibir un diagnóstico tardío en etapas avanzadas, las opciones de tratamiento se agotan.
¿Sabes si estás en riesgo de padecer cáncer de pulmón?
El mejor panorama para tratar el cáncer de pulmón es adelantarse a cuando el paciente no tiene síntomas o signos, es decir, dando atención preventiva. En México, es normal que las personas vayan al médico hasta que empiezan a percibir algo raro o mal en su salud, pero para identificar en un momento curable el cáncer de pulmón, es importante conocer si se forma parte de la población de riesgo.
Existen diferentes características que están relacionadas a ser o no parte de esta población de riesgo, pero en primer lugar se encuentran los fumadores; aunque puede haber pacientes de todas las edades, la media de detección es a los 70 años, así que empezar la revisión a partir de los 50 años es un excelente momento para hacerlo.
Las personas que fuman deberían ser evaluadas para conocer si son candidatas a una tomografía de baja dosis. Es importante aclarar que en esta etapa no se considera que haya enfermedad y únicamente es un proceso de escrutinio, que en ocasiones permitirá detectar alguna lesión, masa o nódulo.
En caso de que se encuentre alguna alteración, se coordinará un abordaje de diagnóstico que puede requerir de biopsia, tomar una pequeña muestra del tejido para analizarlo, y de estudios de extensión para conocer el estado del cráneo, tórax y abdomen; a consideración del médico también se puede requerir analizar las extremidades.
Esto también se recomienda en caso de estar expuestos de manera constante a la contaminación, al asbesto, al humo y otras situaciones similares.
Se considera que este sería el panorama ideal para lograr una detección temprana de cáncer de pulmón, a esto se le llama screening, escrutinio o tamizaje; y en caso de no estar seguro de si se tienen los factores de riesgo, acércate con tu médico de cabecera para que te lo indique.
Lamentablemente, la realidad es que, al ser diagnosticado el cáncer de pulmón en una etapa avanzada, con frecuencia significa que también se debe estar atento a los signos o síntomas de la enfermedad, y aquí se realizaría una detección temprana.
Al hablar de los síntomas, el principal es la tos; entre el 50 y el 70% de los casos la presentan, pero es importante aclarar que la tos es un síntoma extremadamente común para muchos padecimientos o situaciones de vida, por lo cual no se debe creer que si hay tos, hay cáncer de pulmón; lo que sí es importante saber, es que, si esta tos se vuelve crónica, entiéndase que ha durado más de tres semanas, es importante acudir con un médico para su revisión.
Más allá de la tos, puede haber presencia de sangre, dolor en el pecho que empeora al toser o reír, pérdida de peso inexplicable, dificultad para respirar, cansancio, infecciones como bronquitis o neumonía que no mejoran, un silbido en el pecho, dolor de huesos, dolor de cabeza, coloración amarillenta en la piel u ojos, hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello o clavícula.
De igual manera, todos estos síntomas están relacionados a diferentes tipos de padecimiento, pero en caso de detectar uno o más, es importante recibir atención médica especializada.
¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer de pulmón?
Aunque en un principio la revisión la puede realizar un médico internista o el médico familiar, una vez que se ha sospechado de la presencia de cáncer de pulmón, el médico oncólogo será el encargado de dar atención al paciente.
Durante las etapas tempranas, el principal tratamiento es la cirugía. Pero este tratamiento, de manera general, tendrá un 50% de probabilidades de cura y el otro 50% será de no cura, lo que significa una tasa alta de recurrencia. Por este motivo, es importante realizar otros tratamientos antes o después de la cirugía como quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o terapia dirigida, lo que permitirá elevar las probabilidades de cura a entre un 70 y un 90%; aunque todo esto dependerá de la etapa clínica de la enfermedad, así como su subtipo molecular.
Posterior a la cirugía, el paciente deberá mantener una vigilancia muy estricta durante los dos primeros años posteriores al tratamiento, porque hay posibilidades de que regrese la enfermedad. Una vez pasado este par de años y, si no se detecta recurrencia, las revisiones podrán irse separando conforme a lo que el médico indique.

Para los casos donde el cáncer ya está avanzado y se ha diseminado a otras zonas del cuerpo, el tratamiento no será curativo, pero también es importante realizarlo. Aquí el tratamiento sistémico, que puede ser quimioterapia, inmunoterapia o terapia dirigida; suele ser el pilar, tomando en cuenta que otras opciones de control local también pueden incorporarse a este plan, pero dependerá de cada caso en particular.
Estás a tiempo de prevenir el cáncer de pulmón
Aunque no hay manera de asegurar que no se desarrollará cáncer de pulmón, sí existen algunas acciones que podrán reducir su riesgo.
Lo principal es dejar de fumar y alejarse del humo de tabaco de segunda mano. También tener buenos hábitos de salud que incluyan una dieta saludable y buena actividad física, señala el Dr. Martínez.
Además, es importante evitar los otros factores de riesgo controlables, como inhalar humo o asbesto. Y si cuentas con alguno o varios de los factores de riesgo, realizar revisiones médicas anuales te podrá ayudar a un diagnóstico temprano de esta enfermedad o, en caso de que se presente, darle una atención temprana y aumentar las posibilidades de cura.
Acércate al área de Medicina Interna del Centro Médico ABC para conocer el estado de salud no solo de tus pulmones, sino en general o en caso de haber desarrollado cáncer de pulmón, en el Centro de Cáncer podrás recibir atención adecuada para tu padecimiento.