La empresa de internet de Andrés Manuel López Obrador enfrenta distintos desafíos que van desde la obtención de la concesión para operar una nueva red de telecomunicaciones auspiciada por el Estado hasta una política para facilitar a los principales beneficiarios de esa red, ciudadanos pobres y en comunidades desconectadas de México, de dispositivos de comunicación desde los cuales acceder e incorporarse a la economía digital. 

“Para llegar con alta velocidad por fibra a un poblado y bajar la señal de fibra hacia un Wi-Fi se requieren muchos equipos; se requiere en efecto tener dinero para la última milla, sea con cable, inalámbrico o la tecnología que sea”, dice José Luis Peralta, un ingeniero en telecomunicaciones que fue comisionado de la extinta Cofetel (hoy Instituto Federal de Telecomunicaciones, IFT).

Peralta dirige el despacho Entuizer y ha asesorado a empresas interesadas en proyectos como la red troncal. Hoy concursa para ser proveedor del IFT como el despacho que analizará los resultados de la regulación asimétrica, que aplica al operador América Móvil

En esta entrevista, Peralta pide mayor claridad al gobierno federal, y particularmente al presidente López Obrador, sobre la iniciativa para crear la empresa CFE Telecomunicaciones Internet Para Todos, que tiene la misión de cumplir un compromiso de campaña: que todos los mexicanos tengan acceso a internet. Sin certezas, dijo Peralta, “está muy difícil entrarle” a invertir a este sector.

—El presidente un día dice una cosa y luego otra, ¿qué mensaje le deja esto de, primero, “Internet Para Todos” y luego “CFE Telecomunicaciones Internet Para Todos”? ¿Qué pasa con la red troncal de Telecomm?

—Como no hay plan digital definido, con este anuncio de CFE Telecomunicaciones Internet Para Todos y uno anterior (el que se quedó en prebases) no se entiende cuál es la idea, porque en papel tenemos la red troncal y en el aire ya está moviéndose la Red Compartida (de Altán) y, en teoría, esas dos redes se complementan. Pero ahora tenemos esta otra idea, qué preocupación, ¿no?

Entonces deberían clarificar bien cuál será el papel de la Troncal, si la consideran aún. ¿Cuál será el papel de CFE Internet Para Todos y cuál será el de la Red Compartida? Mi opinión es que pueden agregarse sin problema; que pueden “combinarse” sin llegar al nivel de competirse.

—¿Hay espacio en México para tres redes mayoristas? ¿La Troncal, la Compartida y la estatal de López Obrador?

—Yo creo que mercado no, no lo hay. Y si existiera, que entonces nos expliquen, para entender su visión. Es muy difícil que haya una empresa del Estado y que los particulares le compitan a esa empresa, porque puede que haya desventajas para unas y que otras caigan en vicios. En vez de que fueran dos o tres redes que compiten por el mercado, que fueran dos redes que se complementan, de tal forma que la red de CFE Internet Para Todos tenga más el perfil que quiere el presidente. (...)

La Red Compartida de Altán es última milla, eso debería abonar a ese proyecto. El tema es que haya una claridad de ideas, porque no han dicho si entregará teléfonos con conexión a internet, lo que significa otra partida para su presupuesto marcado por la austeridad y si entonces llamaría allí a licitación o por adjudicación directa.

—Telecomm tiene una concesión por 30 años. Es comercial y aparte está el Promtel, el organismo promotor de inversiones en telecomunicaciones, ¿no se puede hacer algo con lo que ya está?

—Quizá no le quieren dar una imagen de comercial. Tendría que ser una concesión social y la concesión de Telecomm es una concesión mayorista, comercial. La idea de la red troncal era que Telecomm tenía la concesión y el ganador del proyecto iba a tener la autorización para usar los cables de Telecomm cedidas por CFE para poder construir la red.

Pero esa concesión se quedó en Telecomm. Es una concesión que tiene el Estado mexicano. Se la dio IFT y si ya hay un operador estatal de telecomunicaciones, por qué no que sea él quien se encargue del tema. Sería mejor que crear otra empresa a partir de CFE o dentro de CFE. Así va a haber dos concesiones del Estado: una de Telecomm y otra de CFE Internet Para Todos.

Esa concesión se puede modificar o agregársele lo que se requiera en cobertura y otras puntualizaciones. IFT podría hacer la modificación, pero tiene que hacer la solicitud el propio Telecomm.

—¿Cree usted que haya más una preocupación verdadera del gobierno por conectar gente o una aversión a proyectos del sexenio pasado?

—El Promtel es el organismo promotor de las telecomunicaciones y Telecomm que ya existía y prestaba ciertos servicios públicos; se le da esta concesión para hacer una red muy robusta a escala nacional. Entonces Telecomm y Promtel no chocan. Promtel, digamos, tiene la Red Compartida, que es última milla, con red de alta velocidad sobre los 700 MHz; Telecomm tiene la Troncal y se complementan perfecto.

Yo creo que puede ser un tema de que se hizo en el sexenio pasado, porque eso parte de la reforma constitucional y huele a reformas. Sí debe haber un análisis más profundo y decir por qué esos no proyectos no tienen valor y si lo tienen, ver cómo complementarlos, porque entonces será empezar de cero y echar a la basura a la Troncal y traerle dificultarle a la Red Compartida en su viabilidad. 

—¿Qué espera de una Estrategia Digital Nacional con AMLO? Prácticamente se sabe nada de ese tema y el encargado del gobierno allí ni un tuit ha lanzado en su cuenta personal.

—Más que una estrategia digital, debe quedarles claro que debemos ir ahora por una agenda de industria 4.0. En el gobierno tienen que pensar en una agenda que vaya más allá de la mera conectividad. El objetivo debe ser una agenda de transformación digital. Tienen que pensar que las organizaciones y el propio gobierno compiten en un escenario global y ahorita no tenemos claro una política así de importante sobre cómo debe ser ese plan nacional.

—Vemos a personas como Salma Jalife y Abel Hibert, responsables de la EDN, apagando fuegos o aclarando los dichos y deslices del presidente. ¿Los están desgastando inútilmente?

—Todos reconocemos la sobrada capacidad de Salma Jalife y el notable conocimiento de Abel Hibert para los cargos que tienen. Lo que ellos tienen es de años y representan una voz fuerte y el conocimiento de la industria desde hace muchos años. Pero sí vemos un tema de que al no haber claridad se les está dificultando a ellos poder dar certidumbre, porque ellos pueden decir algo a la industria un día y el presidente dice otra cosa en su conferencia mañanera, incluso ese mismo día.

Y si bien no se ha definido una Estrategia Digital Nacional, porque hay que decirlo bien: no la hay a más de ocho meses de este gobierno, sería bueno para Abel como para Salma y para toda la industria dejar de ver esa incertidumbre. Debe quedar claro que todavía vemos una gran capacidad e interés en ambos en aportar. Pienso que es la misma impresión que tenemos todos en el sector.