La producción de acero crudo en Latinoamérica aumentó 19.8% durante los primeros cinco meses del 2021, respecto al 2020, al sumar 26 millones 731,200 toneladas, incentivada por la reactivación de las economías de Brasil y México, fundamentalmente en el sector de la construcción, reportó la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero).

En dicho lapso, la producción de acero laminado también presentó un buen desempeño entre enero y mayo pasados, al crecer 24.8% respecto del mismo periodo del 2020, al alcanzar 23.2 millones de toneladas, influenciada por la actividad de comercio y consumo.

De acuerdo con el organismo latinoamericano, en mayo del 2021, la producción de laminados subió un 66.9% en comparación con mayo del año pasado, al tocar un nivel sin precedente, de 4.96 millones de toneladas, y que superó al dato del 2019, cuando se produjo 4.5 millones.

“Las empresas siderúrgicas de América Latina continúan respondiendo al reto de la recuperación significativa del consumo y apoyando el comercio regional. El mercado latinoamericano está evolucionando positivamente en su trayectoria de normalización; aunque las importaciones continúan representando un riesgo para la producción y el mercado regional”, dijo Alejandro Wagner, director ejecutivo de Alacero.

Abundó que el acero continúa siendo un insumo fundamental para la recuperación de la crisis sanitaria y económica. Por lo tanto, es esencial reforzar las estrategias fiscales y monetarias de los países de la región y garantizar condiciones equilibradas de competencia, consideró el directivo.

La Alacero integrada por más de 60 empresas productoras de acero, cuya producción es cercana a 60 millones de toneladas anuales, reportó que la importación del insumo incrementó 27.2% respecto al mismo periodo del 2020, principalmente de China.

Respecto a las importaciones intrarregionales, representaron un aumento de 11% comparado con igual periodo del año pasado, e incluso incrementó 8.1% respecto al mes anterior. De acuerdo con cifras de la Alacero, por cada 1,000 millones de dólares de acero importado, la región Latinoamericana pierde 185 fuentes de empleo.

Por ello, el dirigente urgió a los países a implementar políticas públicas que eleven la competitividad de la industria, que faciliten la inversión privada —nacional o extranjera— para producir más y de forma más sustentable.