México llegó a un acuerdo preliminar con Estados Unidos en el que las aduanas estadounidenses quitarían los aranceles al acero y al aluminio mexicanos, sin incluir cupos, adelantó Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Sin embargo, el acuerdo no está cerrado aún, lo que en parte depende de que Estados Unidos y Canadá logren también un pacto al respecto.

Seade detalló que, una vez que México llegó a un acuerdo preliminar con su vecino del norte, tomó la decisión de informar sobre ello a Canadá, para tratar de alcanzar un consenso tripartita a la vez, en contraste a como fue el cierre de las negociaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuando hubo acuerdos bilaterales en fases distintas.

“Creo que estamos muy cerca de llegar a un acuerdo, el cual decidimos congelar por un momento para ver dónde está Canadá”, dijo Seade en una entrevista con el diario The Globe and Mail, en Ottawa.

Seade expuso que México se comprometió en ese mismo acuerdo a evitar que el acero y el aluminio de origen chino o de terceros países en general se triangulen a través de México para ingresar a Estados Unidos.

“Significa cosas como establecer un sistema de monitoreo. Debe tener algún tipo de seguimiento, por lo que hay una seguridad para todos de que las cosas no van a fallar de repente”, añadió Seade al periódico canadiense. Incluiría “un compromiso de asegurarse de que no obtendrá una buena cantidad de acero injusto de otra parte”, expresó.

En concordancia, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, expuso el miércoles que su país está cerca de resolver la disputa sobre los aranceles al acero y el aluminio con México y Canadá.

“Creo que estamos cerca de un acuerdo con México y Canadá”, para resolver los aranceles, dijo Mnuchin en una audiencia ante la subcomisión de Apropiaciones del Senado.

A su vez, la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, indicó que discutió la Sección 232 de los aranceles sobre metales de su país con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, pero declinó decir si las partes están cerca de un entendimiento.

“Presentamos nuestros argumentos como lo hemos estado haciendo desde hace algún tiempo respecto a que el mejor resultado para los canadienses y los estadounidenses sería remover esos aranceles y tener libre comercio entre nuestros países, que tienen esta fantástica relación comercial”, comentó Freeland a periodistas tras la reunión en Washington.

Seade dijo a Reuters que no es el momento para que México busque agregar otros productos a la lista creada por el país como represalia a las tarifas impuestas por el presidente Trump.

A partir del 23 de marzo del 2018, Estados Unidos aplicó aranceles de 25 y 10%, respectivamente, sobre ciertas importaciones de acero y aluminio, al tiempo que eximió a México, Canadá y la Unión Europea, sólo hasta el 1 de junio.

Eventualmente, se anunciaron exenciones arancelarias permanentes a cambio de limitaciones cuantitativas en las importaciones estadounidenses de acero originarias de Brasil y Corea del Sur, y tanto de acero como de aluminio para Argentina. Australia estaba permanentemente exenta de ambos aranceles sin cupos. En agosto del 2018, Estados Unidos elevó el arancel a 50% sobre las importaciones de acero de Turquía. Finalmente, la administración de Trump completó las negociaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) el 30 de septiembre del 2018 para remplazar el TLCAN.

El T-MEC no resolvió ni abordó los aranceles de la Sección 232 sobre acero y aluminio importados de Canadá y México, pero incluye el requisito de que los vehículos de motor contengan 70% o más del contenido de acero y aluminio de América del Norte para calificar para el tratamiento libre de aranceles.

Trump aplica doble veto

Huawei no podrá vender tecnología a telefónicas de EU

El gobierno del presidente Donald Trump prohibió el miércoles que la compañía china Huawei Technologies Co Ltd compre tecnología estadounidense clave sin una aprobación especial y vetó sus equipos de las redes de telecomunicaciones del país por motivos de seguridad nacional.

En conjunto, las medidas amenazan la capacidad de Huawei de seguir vendiendo muchos productos, debido a su dependencia de proveedores estadounidenses, y representan una escalada en la campaña del gobierno de Estados Unidos contra la compañía en todo el mundo.

Las decisiones se dan en momentos en que China y Estados Unidos están envueltos en una guerra comercial y se han aplicado aranceles recíprocos, debido a lo que funcionarios de Washington llaman prácticas comerciales desleales de Pekín.

Washington cree que los teléfonos y equipos de redes fabricados por Huawei para compañías de telecomunicaciones podrían ser utilizados por el Estado chino para espiar.

La empresa, que ha negado repetidamente las acusaciones, dijo en un comunicado que “restringir que Huawei haga negocios en Estados Unidos no hará más seguro ni fortalecerá al país; en su lugar, sólo servirá para limitar a Estados Unidos a alternativas inferiores y más costosas, retrasando el despliegue de la red 5G. Además, restricciones irracionales violarán los derechos de Huawei y plantearán otros temas legales graves”, agregó.

En la primera medida tomada el miércoles, el presidente Donald Trump firmó un decreto de emergencia nacional que prohíbe que firmas de Estados Unidos usen equipos de telecomunicaciones de compañías que representen un riesgo de seguridad. (Con información de Reuters)

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