México reactivó en marzo el motor que representa el comercio internacional para su economía, tanto en las exportaciones como en las importaciones, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En una vertiente, la exportaciones mexicanas de productos registraron un crecimiento interanual de 12.2%, a 43,003 millones de dólares, la tasa más alta desde noviembre de 2018 y tras dos caídas continuas, en enero y febrero.

Por otro lado, las importaciones totalizaron 46,006.5 millones de dólares, lo que implica un alza de 31.4% y su mejor desempeño desde septiembre de 2010, tras un ciclo generalizado de caídas, en los últimos 18 meses, excepto en diciembre, cuando subieron 3.7 por ciento.

El PIB de México disminuyó 8.2% en términos reales durante 2020, reflejando los efectos económicos negativos por la pandemia Covid-19 y meses de restricciones a la producción y movilidad implementadas en ciertos estados.

Ahora se espera una recuperación, con proyecciones como la del Fondo Monetario Internacional (FMI) que estima un crecimiento para la economía mexicana de 5% en 2021.

Los resultados de marzo ya impulsaron las cifras acumuladas del comercio exterior en el primer trimestre, a un aumento de 3.1% en las exportaciones y 8.3% en las importaciones.

Con series ajustadas por estacionalidad, en marzo de 2021 las exportaciones totales de mercancías reportaron un aumento mensual de 4.30%, el cual fue resultado de alzas de 3.59% en las exportaciones no petroleras y de 18.61% en las petroleras.

Igualmente, con datos desestacionalizados, las importaciones totales mostraron un avance mensual de 18.35%, el cual se derivó de crecimientos de 11.55% en las importaciones no petroleras y de 92.80% en las petroleras. Por tipo de bien, se presentaron incrementos mensuales de 10.58% en las importaciones de bienes de consumo, de 20.60% en las de bienes de uso intermedio y de 8.90% en las de bienes de capital.

Como en otras regiones, la fabricación automotriz en América del Norte se ha visto afectada por la escasez global de semiconductores, a la vez que en febrero hubo afectaciones en la industria en general por la falta de suministro de gas importado desde Texas debido a fuertes heladas.

De hecho, las exportaciones automotrices mexicanas fueron el único de los principales conceptos de las ventas externas que registró una caída en marzo pasado (-5.2 por ciento).

Con todo ello, México reportó un déficit en su balanza comercial de 3,003.6 millones de dólares en marzo y un saldo negativo acumulado en el primer trimestre de 1,558.8 millones de dólares.

Al interior de las ventas externas de México en marzo, las petroleras subieron 70.8% (2,127.7 millones de dólares), mientras que las no petroleras escalaron 10.2% (40,875.3 millones de dólares).

En las manufacturas, las variaciones más importantes se observaron en las exportaciones de productos de la minerometalurgia (30.2%), de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos (21.3%), de maquinaria y equipo especial para industrias diversas (18.1%), de equipo profesional y científico, así como el de alimentos, bebidas y tabaco (14.5%) de manera individual.

Por su parte, el retroceso anual de 5.2% en las exportaciones de productos automotrices se derivó de descensos de 1% en las ventas canalizadas a Estados Unidos y de 23.9% en las dirigidas a otros mercados.

Mientras tanto, el valor de las exportaciones agropecuarias y pesqueras fue de 2,166.4 millones de dólares, un avance de 5% a tasa anual, y el de las extractivas totalizó 973.9 millones de dólares, un crecimiento de 38 por ciento.

roberto.morales@eleconomista.mx