México se mantuvo por segundo año consecutivo fuera del Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa, en su edición 2021, elaborado por la consultora AT Kearney, en el que se evalúa a los 25 países que más atraen y retienen capitales foráneos.

Esta es la tercera vez que México sale del índice; está marginalmente cerca, pero sigue sin calificar”, dijo Ricardo Haneine, director y socio de Kearney México.

De hecho, México incrementó su puntaje, de 1.52 en 2020 a 1.60 en 2021, mientras que Brasil (como parámetro de comparación) se colocó en el lugar 24 de la clasificación con un descenso de 1.65 a 1.64 puntos, respectivamente

Haneine expuso que a pesar de que México ha impulsado y se ha visto beneficiado por algunas iniciativas como la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el efecto de deslocalización (near-shoring), no fue suficiente para que los inversionistas lo catalogaran como uno de los principales objetivos de inversión.

La clasificación de 2021 estuvo encabezada por Estados Unidos, seguido por Canadá, Alemania (se mantuvieron en las mismas posiciones que el año anterior), Reino Unido (subió dos posiciones) y Japón (bajó un lugar).

Entre los aspectos que restaron atractivo a México, según Kearney, es un bajo crecimiento; un freno en la dinámica de la Reforma Energética; la iniciativa de reforma sobre materia de subcontratación “outsourcing” que limita la flexibilidad en el mercado laboral; cancelación Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y priorización de inversiones de bajo impacto económico y social en el entorno actual, como la Refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto de Santa Lucía y el Tren Maya.

Haneine priorizó a las medidas del gobierno de México en el sector energético como un factor que impidió escalar estructuralmente la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED) al país; al mismo tiempo, destacó a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China como una potencial oportunidad para incrementar la base productiva mexicana de exportación.

Los resultados de 2021 muestran que los inversionistas ahora son cuidadosos y toman constantes precauciones sobre la rapidez con la que la economía global se recuperará después del Covid-19.

Menos inversionistas mostraron optimismo sobre las perspectivas económicas mundiales a tres años; también expresaron menos intenciones en IED en todos los ámbitos, asignando puntuaciones más bajas a la mayoría de los países en comparación con años anteriores.

Como parte de la tendencia, la edición 2021 marca la tercera vez en los 23 años de historia del Índice en el que los cinco primeros lugares están ocupados por mercados desarrollados.

Estos mercados establecidos representan más seguridad y estabilidad para los líderes empresariales cuyas estrategias y resultados se han visto afectados por la pandemia.

El impacto de la pandemia ha fortalecido la preferencia por destinos con infraestructura sólida e inversión en tecnología e innovación, característicos de los mercados desarrollados.

Los hallazgos sugieren que cuando los flujos de IED repunten, los mercados desarrollados tendrán una ventaja para asegurar una mayor parte de las inversiones.

roberto.morales@eleconomista.mx