Durante noviembre de 2014, la tasa de desocupación (TD) a nivel nacional, respecto a la Población Económicamente Activa (PEA), fue de 4.71%, el nivel más bajo desde el mismo mes del 2013, cuando se ubicó en 4.63%, de acuerdo con datos desestacionalizados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que en virtud de la reciente reforma constitucional que elevó la edad legal mínima para trabajar de los 14 a los 15 años, sus resultados desde el mes pasado ya contemplan el universo de personas de 15 años de edad en adelante.

La tendencia descendente de esta variable macroeconómica comenzó desde agosto de este año, cuya lectura corresponde con la recuperación de la actividad económica y, por lo tanto, de la generación de empleos en los últimos meses.

Por género, la TD en los hombres disminuyó de 4.68 a 4.64% entre noviembre de 2013 y el mismo periodo del 2014; la de las mujeres no corrió con la misma suerte, ya que pasó de 4.53 a 4.72% en igual lapso.

En relación al mercado informal, la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1), que se refiere a la suma, sin duplicar, de los que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, con aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo, se ubicó en 57.28% de la población ocupada en noviembre pasado, que significó una reducción anual de 0.82 puntos porcentuales.

Por su parte, la tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1), que considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias operadas sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa, de modo que no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y que tiende a concretarse en una muy pequeña escala de operación, representó 27.24% de la población ocupada en el mes que se reporta; un año antes fue de 28.02 por ciento.

Con datos desestacionalizados, al interior de la PEA, los subocupados, que manifiestan un subuniverso de casos que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, representaron 8.01% de la población ocupada; en comparación con noviembre del 2013, se exhibió una disminución de 0.40 puntos porcentuales.

Para el onceavo mes de este año, la tasa neta de participación, ajustada por estacionalidad, se colocó en 59.35%, que se refiere a la población de 15 años y más en el país que es económicamente activa; esta cifra fue menor a la observada hace un año, cuando se ubicó en 60.56 por ciento.

Cifras originales

Bajo un esquema sin ajuste, en el penúltimo mes del 2014, 59.63% de la población de 15 años y más es económicamente activa (está ocupada o busca estarlo); el restante 40.37% se dedica al hogar, estudia, está jubilado o pensionado, tiene impedimentos personales o realiza otras actividades.

Así, la población ocupada alcanzó 95.47% de la PEA, donde 68.1% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo; 22.4% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados; 5.4% se desempeña en los negocios o en las parcelas familiares, contribuyendo de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria; y 4.1% son patrones o empleadores.

A nivel urbano de alta densidad de población, conformado por 32 ciudades de más de 100 mil habitantes, el trabajo subordinado y remunerado constituyó 75.1% de la ocupación total; lo anterior figuró 7.0 puntos porcentuales más que la tasa nacional.

Por sector de actividad económica, la población mexicana ocupada se concentró, principalmente, en servicios (41.3% del total); comercio (9.5%); industria manufacturera (16.0%); actividades agropecuarias (14.3%), y construcción (7.5 por ciento).

La tasa de desocupación nacional fue de 4.53% de la PEA en noviembre del 2014, cuando hace un año se estacionó en 4.48%; en este periodo, en los hombres se redujo de 4.52% a 4.49%, y en las mujeres pasó de 4.42% a 4.59 por ciento.

De este mercado desocupado, 20.1% no contaba con estudios completos de secundaria, mientras 79.9% ostentaba mayor nivel de instrucción.

La desocupación en el conjunto de 32 principales áreas urbanas del país, significó 5.22% de la PEA, un aumento anual de 0.19 puntos porcentuales.

Por entidad federativa, los mayores coeficientes de desempleados se registraron en Baja California Sur (6.85%), Tabasco (6.40%), Distrito Federal (6.36%), Querétaro (6.32%) y Aguascalientes (6.21 por ciento).

De los subocupados, éstos representaron 7.7% de la población ocupada, menor 0.4 puntos porcentuales a la observada en noviembre del 2013.

Metodología del INEGI

Es importante destacar que la gran mayoría de las series económicas se ven afectadas por factores estacionales, que son efectos periódicos que se repiten cada año y cuyas causas pueden considerarse ajenas a la naturaleza económica, como son festividades, el hecho de que algunos meses tienen más días que otros, los periodos de vacaciones escolares, el efecto del clima en las diferentes estaciones del año, y otras fluctuaciones estacionales, según INEGI.

En este sentido, la desestacionalización o ajuste estacional de series económicas consiste en remover estas influencias intra-anuales periódicas, debido a que su presencia dificulta diagnosticar el comportamiento de éstas; las cifras desestacionalizadas también incluyen el ajuste por los efectos calendario (frecuencia de los días de la semana y, en su caso, la semana santa).

erp