Ometepec, Gro. Desigualdad, falta de servicios básicos, pocas oportunidades de desarrollo y principalmente la pobreza son las condiciones que se observan en la zona de la Costa Chica de Guerrero. A unas cuantas horas de Acapulco, uno de los principales destinos turísticos del país, la marginación comienza a percibirse más y más conforme se adentra en dicha región.

Para llegar de Acapulco al municipio de Ometepec son poco más de tres horas de camino. Durante el recorrido se tiene que pasar por cuatro puntos de la policía comunitaria de la zona. Casi ningún banco está a la vista.

Después de varias horas de camino, se llega a Ometepec. Paulina Baltazar Santiago, indígena amuzga, y la mixteca Hermelinda Tiburcio Cayetano, quienes forman parte de la red Kinal Antzetik, reciben a este medio con motivo de la inauguración de la primera sucursal de la sociedad financiera comunitaria (sofinco) de reciente creación SMB Mujeres de la Lluvia, la cual se dio con el apoyo de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (AMUCSS).

La red Kinal Antzetik de Guerrero lleva más de 15 años en la región de la Costa Chica y su principal labor se ha enfocado en acciones en favor de la mujer, por ejemplo, en temas de salud donde tienen redes de parteras.

Con el paso del tiempo, la red se dio cuenta que podía extender sus servicios al tema financiero. Por ello, buscó el apoyo de entidades de fomento y financieras y operaron pequeñas líneas de financiamiento en apoyo a las mujeres que atienden.

En esta labor, la red notó que podía potencializar no sólo el tema del crédito, sino del ahorro para beneficio de las casi 400 personas que atienden en las casi 25 comunidades de la zona de Costa Chica donde tiene presencia.

Sin embargo, el camino no fue fácil. Nuevamente buscaron el apoyo de un organismo de fomento y esperaron más de tres años para obtener una respuesta. Cuando Baltazar Santiago y Tiburcio Cayetano conocieron a Isabel Cruz Hernández, directora de la AMUCSS, le informaron su situación, por lo que ella se dio a la tarea de investigar el estatus de dicha solicitud y así encaminar el proyecto de la creación de una nueva sofinco.

La respuesta fue un golpe casi mortal. Alguien más había pedido apoyos a nombre de la red, por lo que era prácticamente imposible obtener un nuevo apoyo en el corto periodo para concretar el sueño de la sofinco. En este contexto, AMUCSS tuvo que interceder por la red Kinal Antzetik para explicar que dicha organización había sido víctima de robo de identidad.

Ya con las gestiones necesarias, dichos apoyos lograron destrabarse. Tres años después de haberse planteado la idea de la creación de una entidad financiera formal, que proporcione servicios de ahorro y crédito, cobro de remesas y educación financiera, el pasado sábado, en una fiesta en Ometepec, se inauguró la primera sucursal de SMB Mujeres de la Lluvia.

En México, se estima que 33% de las mujeres mayores a 15 años está incorporada al sistema financiero formal, cuando el porcentaje en América Latina es de más de 50% y en economías avanzadas este indicador es de 94%, según el Global Findex del Banco Mundial.

En algunas comunidades del país, la usura es el día a día en servicios financieros. De acuerdo con Daniel Sánchez Néstor, presidente municipal de Xochistlahuaca, Guerrero, y el cual se encuentra a lado de Ometepec, en el municipio que gobierna se han detectado personas o empresas que ofrecen préstamos a una tasa de 300% anual.

Fortalecer a la mujer

La violencia de género es una constante que viven las mujeres en esta zona, explica Paulina Baltazar Santiago, por lo que SMB Mujeres de la Lluvia, añade, se enfocará en educarlas para que puedan hacer uso de sus habilidades y capacidades, en especial, para la siembra y venta del maíz y hortalizas.

“Se buscará ir impulsando a las mujeres, reforzarlas en la vida cotidiana en la siembra de hortalizas (...) Como pueblos indígenas nos lastima mucho la violencia, el machismo no permite que las mujeres crezcan económicamente”, detalla Baltazar Santiago.

Una de las cabezas de la creación de este banco reconoce que el reto no es fácil: de inicio, contarán con apenas dos asesores de crédito y ahorro que estarán en contacto con las más de 25 comunidades donde trabajan en la actualidad, las cuales representan un potencial mercado de 25,000 socios.

Figura sofinco

Las sofincos son entidades contempladas en la Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP) y formadas por personas físicas y morales que se enfocan en prestar servicios financieros en zonas rurales de alta y muy alta marginación, con una visión mutualista. Las utilidades de estas entidades se traducen en beneficios para sus socios o las regiones donde operan.

En la actualidad, hay 26 sofincos en el país, de las cuales una tiene la autorización, pero no tiene el aval para operar como entidad autorizada, además de que hay cinco más en proceso de autorizarse y el resto es de nivel básico; es decir, que por su nivel de activos no requieren del permiso de la autoridad para operar. En total, suman activos por más de 800 millones de pesos y atienden a cerca de 150,000 socios en 700 municipios y 4,000 localidades.

De las 26 existentes, 14 operan vía un organismo de integración financiera (también contemplado en la LACP), llamado Integra, el cual gestiona y monitorea su parte administrativa y las orienta para tener la rentabilidad requerida a pesar de operar en zonas de difícil acceso; SMB Mujeres de la Lluvia estará integrada a dicho organismo.

La fiesta está por concluir y Hermelinda Tiburcio Cayetano, activista que por su trabajo en la zona ha sido amenazada de muerte, anuncia que espera que en un año esta entidad alcance su punto de equilibrio; es decir, que comience con utilidades para beneficios de sus socios.

El evento concluye con la inauguración de la sucursal en Ometepec, donde se concentra la actividad económica de dicho municipio, el cual abarca 111 comunidades indígenas y 76% de su población está en situación de pobreza. Minutos después de la inauguración, más de 100 personas se inscribieron como socias de la nueva institución.

“Lo considero una victoria, porque con estas mujeres se ha construido esto, no sólo como economía sino que creció al hacer conocer sus derechos y eliminar la violencia dentro de nuestro pueblo. Es un éxito tener un banco propio”, concluye Paulina Baltazar Santiago.

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